miércoles, 5 de octubre de 2016

“ la ingratitud es hija de la soberbia ”

Siendo yo un zagal barbilampiño escuché a mi tío Benigno (hermano de mi abuelo) que su padre, mi bisabuelo Caledonio, le dijo en cierta ocasión: “nunca seas ingrato, por muchos defectos que puedas tener. Si se es agradecido los amigos sabrán perdonar aquellos errores que podáis cometer, pues del ingrato, todas las virtudes que pudiera tener pasan desapercibidas”. Ese mensaje de mi tío, me viene a la memoria demasiadas veces en estos tiempos del desencuentro y de la errónea convicción de que no debemos luchar por ganarnos el respeto y el cariño de quienes nos rodean, de aquellos que nos apoyan, de aquellos que nos ayudan a subirnos al pedestal y a mantenernos en él, como hijos de la soberbia. Esa que practican aquellos que creen que nadie les ha cedido nada y que todo se lo merecen por méritos propios, sin tener en cuenta lo que pudiera suponer el sacrificio para aquellos que ceden, aún a sabiendas que aquello que están cediendo o entregando les corresponde por derecho y justicia. 

Decía Séneca: “Ingrato es quien niega el beneficio recibido; ingrato quien no lo restituye; pero de todo el más ingrato es quien lo olvida”. Eso es algo que no tiene que ver con la cuna donde se nace o con ideologías, ingratos existen por encima de clases, colores o creencias. No es cuestión de prebendas, de compensaciones por lo dado, se trata de entender que lo dado es el beneficio propio de quien lo da. En eso el refranero español es más que sabio pues define al ingrato, como aquel que volver mal por bien, tiene por trato.

Pero aún nos falta una pieza para este puzle; la envidia. Esa que muchos guardan y que expresan airadamente cuando vociferan sus supuestos logros e incluso haciendo suyos los que no lo son, olvidando y menospreciado los de los demás. Para ello recurren al menosprecio, la acusación sistemática y la búsqueda incansable por causar el mayor daño posible. Ahí aparece la soberbia engrandeciendo a la ingratitud, tapando esta con excusas, apatía y malas formas, derivadas todas ellas por la triste envidia que les carcome consumiéndoles lentamente. 

Estos perfiles desconocen el ejercicio de la autocrítica, pues en muchas ocasiones están enardecidos por una corte de adláteres que se encargan de colocar anteojeras para limitar su visón de la realidad y la prudencia. Cuando esta última no es la base de la valentía, se convierte en temeridad, desconociendo sus propios límites y errores. Como decía el mes pasado solo una bofetada de realidad hace que algunos recapaciten. Hace que entiendan que el que se retira no huye, sino que imita a muchos valientes que se guardan para tiempos mejores. 

Y así tenemos el País lleno de ingratos hijos de la soberbia que pululan por la piel de toro con sus anteojeras puestas para ver únicamente su realidad. Y que adornan sus oídos con grandes tapones para no escuchar a esa inmensa masa que chilla desesperada de soluciones para su futuro, pero que transita silenciosa ante personajes esclavos de su propia arrogancia, y de su corte de peligrosos personajillos manipuladores. Todos ellos obedeciendo los dictados de las todopoderosas organizaciones políticas que distribuyen las ordenes de los verdaderos amos: los mercados. 

Visto lo visto, retorno a la sabiduría que para estas lides utiliza Alonso Quijano para dar consejos sobre las nuevas buenas que le llegan del progreso del gobierno de Sancho Panza. Consejos de los que tendrían que tomar nota algunos que yo me sé para mejorar su caletre. Y que así le relata: «No hagas muchas pragmáticas; y si las hicieres, procura que sean buenas, y, sobre todo, que se guarden y cumplan;…las leyes que atemorizan y no se ejecutan, vienen a ser como la viga, rey de las ranas: que al principio las espantó, y con el tiempo la menospreciaron y se subieron sobre ella. Escribe a tus señores y muéstrateles agradecido, que la ingratitud es hija de la soberbia, y uno de los mayores pecados que se sabe, y la persona que es agradecida a los que bien le han hecho, da indicio que también lo será a Dios, que tantos bienes le hizo y de contino le hace…» (Cap. LI Libro II). Salud.

“ sudo rm –rf ”

La verdad es que después de tanta matraca política nacional solo le queda a uno ganas de mandarles donde escuecen los pepinos. No salgo de mi asombro cuando día tras día se dice lo contrario de lo prometido el día anterior, pero sobre todas resuena una frase que repetida tantas veces como verdad ha sido la mayor de las mentiras. “No apoyaremos a Rajoy. No lo puedo decir más claro”. Ni mentir más alto, añadiría yo, Alberto Rivera. Sí señor, esto es mentir en seis letras. Aunque no me extraña nada pues como decía el otro día un tuiter “vivo en un País donde unos trepas han firmado un pacto con unos corruptos y lo han llamado pacto anticorrupción”. Para mear y no echar gota. Así que no me extraña que algunos quieran nuevas elecciones para oír a Rivera decir que no pactara con Rajoy.

Resulta desoladora la falta de memoria de la mayor parte de la gente, es la época de la inmediatez, del mensaje corto. Y por eso nadie parece recordar que este mismo PP que ahora pide al PSOE, por responsabilidad, que se abstenga para hacer un gobierno y no volvamos a votar, es el mismo que hace medio año no hizo lo mismo para que gobernaran estos. ¿Quién nos asegura que C’s si fracasa la investidura no puede repetir el pacto con el PSOE o abstenerse ante un pacto de estos con Podemos?. Total es cambiar, es caramelos rojos otra vez en lugar de azules que papean ahora. España, no deja de sorprender. Ese lugar donde ponen en la picota a un político por un “chúpame la minga Dominga”, pero incapaz de poner el grito en el cielo cuando un gobierno provisional mete otro zarpazo de 8.500 millones de euros a la hucha de las pensiones. Quizás es porque estaba el personal más pendiente de las vacaciones que de su jubilación. ¿Alguien en su sano juicio de verdad se cree que el PP llevará a cabo las medidas que ha firmado? ¿Que suspenderá la Ley Mordaza? ¿Qué quitará la Lomce, dará libros gratis o bajará el IVA cultural? Y ya no te digo nada de que van a acabar con los recortes en Sanidad, Educación y Política Social y dotar de medios a la dependencia. Jajajajaja, permítanme que me ría. ¿Alguien con las entendederas normales se puede creer que el hombre de extraños andares o el catalán salvador van a hacer algo de lo que se han comprometido? Son muchas las mentiras e incumplimientos. No sé si habrá elecciones en diciembre, pero si así fuera y no lograran modificar las leyes para evitar lo de navidad, espero que se les atraganten los polvorones. 

Pero la máquina del Estado no para y una de las brillantes ideas del PP que es la nueva Ley de Procedimiento Administrativo Común entra en vigor el 2 de octubre. Todo electrónico. Una vuelta más de tuerca para los pueblos y otra prueba de que las leyes se hacen para las mayorías urbanitas que concentran votos y escaños y a los tantos por ciento residuales que nos zurzan porque nada pintamos. Dígale a cualquiera de los muchos alcaldes de nuestros pequeños pueblos que tienen que sacarse el DNI electrónico y que tienen que firmar por Internet. ¡Lo primero que tendrá es que haber es Internet en los pueblos!. Y luego que muchos de esos alcaldes son personas mayores que ya no renuevan ni el carnet de identidad. Me imagino al viejo Sindo, a Taquio o a Leli, que bastante hacen ya con mantener sus casas abiertas, peleándose con el Java, las IP o con la conexión del router wifi. 

Por eso este País necesita ejecutar el comando que titula estas líneas, pero sobre todo a este sistema partidocratrico proteccionista, creado y mantenido por Leyes de ellos y para ellos. Ya lo decía el amigo Czuko Williams en otro día: «Merece la pena esperar. Una eternidad. Una era. Pasar infiernos y andar por las orillas inquietantes de la incertidumbre. Después lo sabes. Sólo después. Siempre merece la pena… Algunos verán la luz. Otros, no verán nada. Nunca ven nada más allá del extremo distal de sus picotas». Y dicho esto y porque tristemente sé que así será, me quedo con una reflexión del Coloquio de los Perros a la que hace mención el prólogo de El Quijote «Mira, Berganza, nadie se ha de meter donde no le llaman, ni ha de querer usar del oficio que por ningún caso le toca. Y has de considerar que nunca el consejo del pobre, por bueno que sea, fue admitido, ni el pobre humilde ha de tener presunción de aconsejar a los grandes y a los que piensan que se lo saben todo» (Prologo quijote.es CVC por Anthony Close). Salud.

“Bodas de lata”

120 meses llevo dándoles la matraca. Un agosto de 2.006 junté unas palabras para con las que empecé a mirar las cosas con otros ojos. Si bien puede parecer ejercicio sencillo poner los hechos en orden sin enredarte en conflictos, creedme si os digo que a veces se hace rogar. 10 años dicen que no es nada, pero muchos recuerdos son. Y quizás eso sea lo importante, que lo que ha aquí se ha contado ayuda a recordar cosas que han pasado, que pasan y pasaran. Algunas de ellas ya dichas, algunas hasta la saciedad, no por ello menos justas, pues son de necesidad. Por aquí han desfilado fauna y personajes de todo tipo. Este espacio nació con ZP en su esplendor (sic), de Ley antitabaco, aquella de la igualdad u otra de educación, mientras al cordobés Montilla le hacen President. La ETA, a lo suyo, de bombas por Barajas. Mientras Rajoy, si Marianocho Recortes, chupaba banquillo, pero en la oposición. Visitamos el barrio sésamo electoral con Zepi y Blasjoy, como dúo principal. Merkel la teutona, Sarko el galo y el negro de Yes We Can, que en España los magentas como lema adoptaran traduciéndolo por “si se puede” para que se entendiera más. Mucho en estos años de carreteras se escribió. Con la autovía de Pesadas la cosa arranco, pero fue la de Bilbao la que  más corridos logró. Muchas obras prometidas pero ninguna llegó, se nos premió con recortes de servicios y una atención peor. Con regalos envenenados en lo que nadie creyó y por eso aquí seguimos gritando Las Merindades SI #FrackingNO.

“Mancomunidad o Comarca de Las Merindades” así titulé en octubre del 2.006 una premonitoria letanía. Sí, meses antes planteamos que Las Merindades tenían el mismo derecho que El Bierzo para tener autogestión. El PP como siempre la idea rechazó. Pero meses después, desde Valladolid se crean las mancomunidades y nace la Mancomunidad de Las Merindades. Órgano político supramunicipal cuyo objetivos iniciales eran aunar a los ayuntamientos con el fin gestionar el románico, la vía verde (nuevamente parada) y un plan de desarrollo económico y social. Todos se pusieron a una, pero con un triste final, solo los tres grandes arrancan para recoger subvenciones y por  tanto nada de lo inicial. Pero quizás el destino quiso que este que escribe acabara de efímero Presidente de esa Mancomunidad. Y desde el primer momento el objetivo de recuperar el espíritu fundacional, cambiando los estatutos para que pudieran entrar el resto de municipios que ahora no pueden estar. Invitando a todos a iniciar el proceso de Comarcalización. Modelo global de gestión social, económica, territorial y política con clara voluntad por el desarrollo y la defensa de los intereses de todo el colectivo, para que el futuro de Las Merindades se decida aquí y no desde Burgos o Valladolid, donde poco les importamos y poco importamos. Para ello es necesario crear un órgano político de decisión y la mancomunidad lo tiene, se llama la Asamblea de Concejales. Por eso mi última propuesta será que se modifiquen los estatutos para que la Asamblea de Concejales se convierta en ese primer paso que haga realidad el proceso de Comarcalización que ya no debe parar. 

Para acabar agradecer quiero lo primero al lector, al que le gusta esta mirada y al que le produce horror, ambos son importantes y por ello la mención. Tanto al que felicita, como al buen criticón. A los que corrigen las faltas y signos de puntuación, que con ello han conseguido que ponga más atención. 

Mención aparte merecen Don Quijote el soñador, caballero valeroso, de todos aconsejador, sobre todo para su fiel Sancho que de escudero partió, para convertirse en breve pero justo gobernador, pues sin ellos que finales podría entregarles yo. Y lo hago con esa fragmento que en la escuela deberíamos aprender con devoción: «La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra ni el mar encubre; por la libertad así como por la honra se puede y debe aventurar la vida…¡Venturoso aquel a quien el cielo dio un pedazo de pan sin que le quede obligación de agradecerlo a otro que al mismo cielo!»(Cap. LVIII Libro II). Salud, justicia, tierra y libertad.

“La versión digital del cuentacuentos”

Mucho se ha escrito y dicho desde el pasado domingo sobre las elecciones del 26J. Quizás demasiado para cosas que aún es difícil determinar su porqué. Sesudos analistas que igual entienden del sobrepeso de Paquirrin, la cirugía de la Esteban o la pérdida de votos de Unidos Podemos, buscan la explicación a tan extraño fenómeno. Pero lo cierto es que una cosa ha llamado la atención sobre manera, tanto a Ciudadanos como a Podemos, les llegan los votos de mismo modo que se les van. Quizás el precio de ser emergentes sea la incapacidad de fidelizar votantes. Pero esa nueva espontaneidad de hacer política ha significado que también los partidos tradicionales tengan una convulsión significativa al no convencer ya sus encorsetados mensajes. En esta nueva sociedad tecnológica de las prisas y los mensajes efímeros, donde imperan los impactos simples que vacían de contenido los discursos, donde el debate se reduce a un minuto de sentimentalismo, el mensaje se reduce a un momento televisivo que cuenta cosas pero que nada dice; una versión digital del cuentacuentos de toda la vida.

Pero si algo parece quedar claro es que el sistema tiene que cambiarse, pero de verdad. No vale otra vez culpar a la Ley electoral y que nada se haga por cambiarla. Las elecciones planteadas como hasta ahora no son justas pues no obedece a la máxima de “una persona, un voto”. Se incumple por tanto la regla de oro de la Democracia. Un primer paso para cambiar el modelo podría ser la circunscripción única, esa donde todos los votos tengan el mismo valor. Otro cambio que se antoja necesario es prohibir el envío de papeletas electorales. Esa costosísima práctica, pagada a escote por todos, condiciona el voto y secuestra la voluntad. El 26J cientos de personas acudieron teledirigidas al colegio electoral, con las papeletas preparadas en casa. Sobres y papeletas que les dan ventaja claramente a los grandes partidos que son los que obtienen beneficios con esta práctica, con la que se colapsa correos y se imprimen millones de papeletas que se sabe de antemano que de nada servirán. Esto podría resolverse votando todos por correo, como se hace en otros lugares del mundo, o implantando de una vez el voto electrónico. Y lo peor de todo, es que los votos se destruyen haciendo imposible cualquier auditoria en caso de denuncias o pucherazo.

Pero sobre todo es necesario que en la escuela y en los medios de comunicación se enseñe que son realmente unas elecciones. Son miles los ciudadanos que no saben cómo se vota. Es lamentable y de vergüenza que en un País que se considera avanzado en todos los sentidos, a día de hoy la mayoría de las personas con derecho a voto no saben, por ejemplo, como se vota al senado, para que sirve, cuantas cruces se han de hacer, si es que se ha de hacer alguna. No sabemos si esas personas que van en las listas son al menos de la provincia por la que se presentan. Mucha gente ignora que no votas al que sale en la tele, sino a personajes colocados por partidos y que en la mayoría de los casos nada harán por defender a los que les auparon a confortables y bien remunerados sillones. Y lo realmente malo de todo esto es que encima nos culpan a los votantes del difícil panorama que se les presenta para hacer gobierno, nos culpan de no haber entendido su mensaje, de haber votado con miedo, cosa que sorprende despues de la situación vivida. Pero la realidad es dura, con las papeletas aún calientes ya se nos da muestra de un nuevo engaño: 8500 millones de la hucha de las pensiones como nuevo recorte. Eso para que vayamos pensando en la vaselina.


Opino al contrario de Rajoy que gobernar sea difícil siempre que se cuenta con los políticos adecuados. La empresa complicada es encontrarlos. A Mariano, si es capaz, le hemos dado España, como el Duque entrego Barataria a Sancho, a ver qué hace con Ella y con todos nosotros, «Mirad amigo Sancho, respondió el Duque, lo que puedo dar os doy, que es una Ínsula hecha y derecha, redonda y bien proporcionada y sobremanera fértil y abundosa, donde si vos os sabéis dar maña, podréis con las riquezas de la tierra granjear las del cielo»(Cap. XLII Libro II). Salud amigos. #SoyMerindades 

“Pensar en votar y botar”

Escribir estas líneas despues de un buen rato intentando arreglar nuestro pequeño mundo y es darte cuanta al mismo tiempo que existen días en que te tienes que seguir luchando. Ganas de pelear aunque sea hasta el último aliento. Solo el empuje, la velocidad y el apoyo de gente que te estima, que son leales a unas ideas, a un compromiso, a un equipo, te hace tirar adelante en circunstancias donde antes hubieras arrojado la toalla. Y ese ideario es lo que mueve a muchas personas que aun viendo la cuesta hacia arriba, cogen impulso y suben uno tras otro, pasito a pasito.

Pero otros en lugar de subir, bajan la cuesta que es más fácil. Esos que llevan casi un año enredando, mareando la perdiz. Un año promocionándose a sí mismos y metiendo horas hasta en programas de dudosa calidad y casposo contenido. Necesitan la televisión para tapar sus vergüenzas, para mostrar lo superficial de su discurso y repetir mentiras hasta hacerlas pasar por verdad. 6 meses de las últimas elecciones y sin cambiar el discurso del “y tu más”. Se presentan los mismos y con las mismas propuestas ¿el resultado será el mismo?. Según las encuestas no, será parecido, otro batiburrillo. Otro revoltijo sin orden donde unos desdicen o los otros.

Somos muchos los que pensamos que si los elegidos hace medio año no han sido capaces de hacer nada, deberían haber puesto a otros nuevos. No acierto a entender cómo se puede votar en masa a candidatos que ni aparecen por Las Merindades o que las condenan a la miseria. No entiendo cómo se sigue sin modificar la Ley electoral que tanto critican. No entiendo como no se ponen de acuerdo para frenar el gasto de las elecciones. No se entiende que nadie plantee que en las mesas electorales estén personas que necesitan un jornal, en lugar de forzar a estudiantes con exámenes o a cualquier otro sufrido desafortunado que maldita la gracia que le hace comerse ese marrón. ¿Y del envió de publicidad y papeletas, que? Un dineral para dirigir el voto de los electores. Para que cientos de miles de personas vayan con la papeleta preparada por “miedo” a la cabina o a los ojos que vigilan cada uno de sus pasos. ¿Eso es votar con libertad?.

La administración lleva años obligándonos a realizar cientos de trámites por internet, en cambio, ahora que casi te regalan un teléfono inteligente con un paquete de yogures no se puede votar con él o desde casa con el ordenador. Con esa misma firma digital que estás obligado a tener para cualquier cosa. ¿Si es válida para presentar la declaración de la renta, el iva o pagar una multa, porque no lo es para votar? Quizás sea porque se votaría en familia. Entonces igual que ahora se hace en esos cientos de miles de hogares que se prepara el voto de manera familiar y todos juntitos a ejercer.

La verdad es que el 20J debemos pensar seriamente que haremos. Debemos botar y votar. Pero hacerlo, acudamos a las urnas y ejerzamos ese derecho que tardamos tanto en conseguir. Bota a unos y vota a otros, porque puedes hacer las dos cosas. Apoya con tu voto a un proyecto nuevo e ilusionante y botar a aquellos que no han sabido hacer su trabajo bien y nos han metido en este pasaje ominoso.      

Esto me trae a la memoria al prototipo de hombre bueno y leal que representa Don Quijote, cuyo ideal trata de imponer por encima de las miserias y bajezas de la vida cotidiana. En cambio Sancho es realista, servicial y humilde, quizás un poco ingenuo, pero extremadamente leal. Esa lealtad mutua que les hace navegar contra viento y marea representando las dos Españas que aún hoy perduran «Hemos de matar en los gigantes a la soberbia; a la envidia, en la generosidad y buen pecho; a la ira, en el reposado continente y quietud del ánimo; a la gula y al sueño, en el poco comer que comemos y en el mucho velar que velamos; a la lujuria y lascivia, en la lealtad que guardamos a las que hemos hecho señoras de nuestros pensamientos; a la pereza, con andar por todas las partes del mundo, buscando las ocasiones que nos puedan hacer y hagan, sobre cristianos, famosos caballeros. Ves aquí, Sancho, los medios por donde se alcanzan los estremos de alabanzas que consigo trae la buena fama»(Cap. VIII Libro II)A los que luchan y piensan. Salud amigos

“Las cosas de la política, la política de las cosas”

No escondo, ni quiero, el placer que me da cada domingo leer la página que bajo el título de “Patente de corso” nos regala Arturo Pérez Reverte. Y lo hago con especial interés cuando la misma se refiere a esa versión suya de la historia de España. Cuantos siglos han pasado y la fina ironía de don Arturo nos cuenta como nuestro País sigue siendo el bucle del día de la marmota. Un gran País en todos los sentidos, grande hasta en sus miserias; un lugar donde nos sacuden una y otra vez y seguimos dando las gracias, pero con sonrisa de propina.

Estos meses de gobierno en funciones, pero funcionando a pleno rendimiento y sin rendir cuentas salvo a los suyos. Ese gobierno ominoso que nos seguirá fustigando al menos cuatro meses más, sin prisa por dejarlo, pero con prisa para dejarlo todo bien atado por si cambian las tornas, que todo puede ser, aunque se atisba complicado por el avispero que se ha visto en esta ya eterna campaña y precampaña. Cada día se han de llevar más tijeras y hacer más largas las cintas inaugurales para que salgan todos en la foto oficial. Foto que no sale ni usando gran angular, pues en ella quieren aparecer: los de hace 4 meses y ahora han sido despedidos, pero cobrando dos meses más. Los que intentan repetir para volver a pillar poltrona. Los que se postulan metiendo codo. Los que estaban antaño y quieren volver. Y toda una de corte de pelotas chupa levitas haciendo de figurantes. Toda la fauna del postureo y la sonrisa de cartón piedra. Todos esos que juegan a las cosas de la política, a eso de culpar al otro, de justificarse con eso del “y tú más”, aunque cierto es, que no hay sombreros para tantas cabezas.

Porque la verdad es que ahora hará un año que empezaron las cosas de la política, esas que les preocupan a los profesionales del asunto, esas que en estos meses se ha visto que son lo importante, el juego del poder. En estos meses el parlamento podía haber legislado, se podían haber cambiado muchas cosas que el gobierno ha hecho mal o sencillamente no les ha dado la gana de hacer o cambiar. Pero hacemos cositas que vendan bien, pero nada vinculante, no sea que luego nos la tengamos que comer. Al final toca una repetición electoral, que algunos como Rajoy ya cantaban y que según ellos les conviene, pues los otros gallos llevan meses dándose espolonazos. 

Todo ello ensombrece todo lo demás. Apaga la política de las cosas, aquella que se hace para beneficiar a la gente. La política del día a día, la que necesita este País y la que se está haciendo en muchos rincones sin detenerse, sin parar a pesar de que todo se adormece por la incertidumbre. A pesar de que quienes deciden donde tienen que ir las inversiones, sigan esperando a ver dónde les interesa llevar los dineros para obtener más réditos electorales, para hacer lo que le interesa al partido, que al fin y al cabo es el que manda y el que les coloca.


Ese parón ha dejado en un segundo plano el año de Cervantes, que sigue pasando sin pena ni gloria. Aunque en su obra más universal, el Quijote, se pueden vislumbrar conceptos políticos que bien pudieran hacer suyos los nuevos aspirantes a gobernantes si algo quieren escuchar. Sabios consejos como aquellos que dio Quijote a Sancho antes de partir al gobierno de Barataria. «…No hagas muchas pragmáticas, y si las hicieres, procura que sean buenas y, sobre todo que se guarden y cumplan». Muy útil en este País donde se dicen cosas que jamás se cumplen. O aquellas donde le aconseja que no sea arrogante, que no se le suba el cargo a la cabeza y que sea prudente buscando el equilibrio y la ponderación: «…no seas siempre riguroso ni siempre blando, y escoge el medio entre los dos extremos que en esto está el punto de la discreción». Pero sobre todo han de aplicarse el cuanto y que no les ocurra nuevamente lo ya vivido y su mandato sea tan corto como el del Sancho Panza que tras solo diez días de gobierno se marcha con todo un canto a la honestidad: «… sin blanca entré en este gobierno y sin ella salgo, bien al revés de como suelen salir los gobernadores de otras ínsulas. Y apártense, déjenme ir, que me voy a bizmar, que creo que tengo brumadas todas las costillas, merced a los enemigos que esta noche se han paseado sobre mí.». (Cap. XLIII Libro II) Salud.