domingo, 13 de marzo de 2016

"Dos meses"


Con vaya tropa empecé y termine la letanía del pasado número. Me quejaba de manera insistente y reiterada de que un País que se considere serio no debe andar en manos de mediodías. Esos que enmascaran su falta de decisión como obstáculos por miedo a equivocarse, por miedo a perder el favor de los televidentes o de los sesudos tertulianos conocedores y expertos en todo. Esos mismos que utilizan una careta para no mostrar su peor cara, la del ego personal, la que dejaría ver el egoísmo, la mentira, el afán de poseer, el afán de mandar.
 
Dos meses sin gobierno y la verdad es que no les echamos de menos; me explico: dos meses llevamos sin subidas de impuestos, sin que a Soria se le ocurra una nueva majadería, sin recortes, sin que nos quieren colar alguna otra Ley retrograda. O lo que es increíble, la gasolina cada vez más barata. ¿Así alguien en su sano juicio quiere que formen gobierno? ¡Ni de coña!. Aunque en realidad la cosa pinta poco clara. Hoy un mensaje me ofrecía un bolígrafo naranja, de esos que te dan cuando las elecciones, y con el ánimo de que se lo comprara me decía: “tiene la propiedad que unas veces pinta azul y otras rojo. Aún con esas virtudes no me confundió, ya que después de estas semanas de jodernos la cabeza con si la rosa del PSOE ahora se ha convertido en flor de azahar. Que si el del PP que no quiso ser investido, ahora quiero serlo ofreciendo vicepresidencias a rosas y naranjas. O como el coletas se pone morado de la mala leche de la jugarreta del guapo de Ferraz. Si, la España de siempre, la de pandereta, la de quiero y no puedo. Sí, claro que sí, esa España donde la Rita se lleva 7.000 del ala por mirar a través de los visillos de su casa valenciana sin aparecer mi un solo día por el cementerio de elefantes que es como muchos llaman al Senado.
 
Y el pueblo lejos. Sigue lejos de estos que estaban y de muchos de los que han entrado. Ahora nos dicen que si no hay acuerdo elecciones en junio, luego vacaciones y después la golfada de la charleta con el Rey para volver a contarnos el mismo cuento. Mientras nos entretendrán con modernos gladiadores del catódico circo virtual. Subirán a los altares televisivos a nuevos sinvergüenzas con labia y recursos fáciles y con ello taparan los verdaderos problemas del País y su pasotismo. Si tanto clamaban, si tanto prometían hace solo dos meses ¿porque nada hacen?, ¿porque no legislan?. La falta de gobierno no debe ser excusa para que en el Congreso no se debatan propuestas presentadas por los grupos parlamentarios. Decía recientemente su Presidente, el frackinero López, que el gobierno «está en funciones», pero el Congreso no y que tiene plena «capacidad legislativa, salvo algunas excepciones». Es por eso que se hace necesario tramitar decretos legislativos convalidados por la Cámara y, en caso de que así lo pidieran los grupos, dar el visto bueno a las proposiciones no de ley, que pueden ser declarativas o incluir un mandato para el siguiente Gobierno. También pueden presentar, sin limitaciones, proposiciones de ley, aunque se traten de textos que deroguen leyes. Si esto es así, ¿porque no lo hacen?, ¿no quieren acabar con las corruptelas, con los privilegios, con los aforados, con la pobreza energética, con el impuesto al sol, con los desahucios, con la lomce, con la falta de medios de la justicia, cambiar la ley electoral... con el fracking?. Háganlo y empezaremos a creer que de verdad hay voluntad por cambiar, por avanzar, por regenerar.
 
Cerraremos el mes con pasiones, mandas y sacrificios y le abriremos posiblemente con un liderazgo que quizás dure menos de los 10 días que Sancho Panza pasó al frente del gobierno de la ínsula de Barataria por su falta de paciencia para aguantar como gobernador y prefiriendo cosechar trigo y labrar la tierra «Mejor me está a mí una hoz en la mano que un cetro de gobernador…y más quiero recostarme a la sombra de una encina en el verano y arroparme con un zamarro de dos pelos en el invierno, en mi libertad, que acostarme con la sujeción del gobierno entre sábanas de holanda y vestirme de martas cebollinas. Vuestras mercedes se queden con Dios y digan al duque mi señor que desnudo nací, desnudo me hallo: ni pierdo ni gano; quiero decir que sin blanca entré en este gobierno y sin ella salgo, bien al revés de como suelen salir los gobernadores de otras ínsulas.» (Cap. LIII Libro II) Salud

"Vaya tropa"


Permíteme Luis que utilice tu acertado giro lingüístico para dar título al corrido de este mes, pero nunca expresión más acertada ha definido más adecuadamente lo que ocurre en este País, donde hasta los jugadores de la selección de balonmano ya no son españoles, son hispanos, como los sudamericanos en yanquilandía.
 
Sí, esa España que dicen se escapa como la arena de las manos. Donde unos están a cuidar de su pesebre de oro, mientras otros pastan en el cercado. Aquellos que aspiran a generales están dando tal ejemplo de honestidad que ha quedado por debajo de la tropa. 40 días desde las intempestivas elecciones y sin noticas del frente. Los alféreces provisionales alentando pactos a su conveniencia. Los coroneles bailando el agua a los jóvenes impetuosos que les dirigen. Y lo más granado de los reservistas de postín, haciendo malabares dialecticos para confundir al populacho necesitado de soluciones. Mientras la clase de tropa imitando a los jefes, jugando a la confusión y la política de alcoba. No es posible que un País serio esté tanto tiempo sin ejecutivo y sin prisas, porque no lo recoge la Constitución dicen. Porque no hay plazo ni Ley que obligue a espabilar, argumentan. Por ello y mientras no intente la investidura el que se ha negado a hacerlo, de momento, o el que lo quiere más que un niño una play station pero no le dejan; aquí seguiremos el resto, jodidos en la incertidumbre del sin gobierno, esperando a que empiecen a correr los dos meses para convocar nuevas elecciones que dos gallos desean y que otros dos evitaran a toda costa. Y Felipe uve palito, con el marrón de no pintar nada y de negativa en negativa de los que no quieren comerse su marrón.
 
La verdad es que nada parece quedar de aquellas buenas maneras, dedicación, honradez y dignidad que se les suponía a los dirigentes políticos, y digo suponía, porque honrados precisamente han salido pocos de aquellos padres de la transición. Y es que ¡vaya tropa!. Las listas de acusados por mangantes no para de subir, con el PP a la cabeza, que ya están encausados no sus integrantes, sino como organización dedicada a trincar y repartir mordidas a los miembros de la banda. El PSOE le sigue de cerca. Los mandantes catalanes a lo suyo pero con el calzón también sucio. Hasta los nuevos ya tienen puntos negros en sus líneas rojas. Pero se nota quien manda, mande quien mande. La doctrina que fue válida para no juzgar a un banquero, no sirve para una Infanta de España que calienta banquillo junto a su em-palmado marido. Mientras el día a día, en las casas de todos necesitamos impedir decisiones que nos afectan negativa y directamente al futuro de todos, porque el paro sigue presente, los salarios caen y la pobreza sigue ganando terreno al bienestar. Todo ello por las ambiciones desmedidas de cuatro gallos que a fuerza de alborotar el gallinero están haciendo peligrar hasta sus supuestas cifras macroeconómicas. Ya se acabaron los tiempos de los grandes líderes políticos, de los estadistas. Ahora se llevan los tronistas del hormiguero, de la cocina de Bertín o de las mañanas de Ana Rosa, salir bien en la foto, dar mucho la mano, pasearse por fitur o caer bien a tertulianos. En definitiva prodigarse hasta el empacho en la caja tonta, porque si no lo haces estás muerto, miren si no el reguero de cadáveres políticos que ha dejado el tubo catódico en solo dos meses. Pero a no tardar esa caja tonta empezara a llenarse de noticias de aquella prima que nos puso a todos en riesgo del rescate. O las advertencias de la Teutona de nombrar ella al presidente como en Italia. Porque al fin y al cabo, gobierne quien gobierne, seguirán mandando los que de verdad mueven los hilos, los mercados.
 
Y amigo Luis no te preocupes porque en este País la ignorancia y la estupidez van de la mano y es algo que viene de largo, ya hace 400 años que está escrito como al bueno de Sancho le ocurrieron cosas similares en el camino al castillo del duque y Don Quijote le dio sabio consejo que yo acierto a repetirte: «No te enojes, Sancho, ni recibas pesadumbre de lo que oyeres, que será nunca acabar: ven tú con segura conciencia, y digan lo que dijeren; y es querer atar las lenguas de los maldicientes lo mesmo que querer poner puertas al campo.» (Cap. LV Libro II) Salud, porque ¡vaya tropa!.

"DNI y memoria"


Recientemente una de las que otrora era de las más influyentes personas de Las Merindades por sus diferentes cargos de representación políticas en varias administraciones públicas, pidió al actual gobierno municipal de Villarcayo que dejaran el pasado y miraran únicamente hacia delante. Cierto es que dicho reproche me hizo reflexionar y lo que primero que vino a mi mente fue: “no podemos olvidar el pasado porque eso nos haría reos de nuestro futuro” Y sobre todo porque ese pasado lleva aparejado un montón de decisiones personales tomadas por otros que afectarán directamente a nuestro futuro inmediato; el mismo al que se refería Woody Allen al citar: “me interesa el futuro porque es el sitio donde voy a pasar el resto de mi vida”. Y es precisamente el dogma que utilicé el 20 de diciembre cuando voté en las generales pues siempre he creído que para ejercer ese derecho solo necesitamos dos cosas: DNI y memoria. El primero para identificarte y el otro para identificar.
 
La verdad es que si este sencillo dogma se hubiera practicado masivamente es posible que ahora no tendríamos ni incertidumbre, ni cortejo de colorines. La campaña electoral que hizo tambalearse hasta el proceso catalán, se ha convertido tras las elecciones en un mediático tostón y parece que único problema de España. En estos días, festivos e hipócritas por antonomasia, solo importa el Más y sus vergüenzas o como un grupo antisistema decidirá cómo ha de actuar el sistema. Pues perdónenme si les digo que quizás sea así para la alta política, pero este que escribe piensa que los que vivimos a pie de tierra sobre todo queremos terminar de una vez con estos cuatro años ominosos, periodo al que nos han llevado los peleles manejados por los dichosos mercados.
 
Y sí, miro al pasado. Y no lo hago no solo porque debo, sino porque llevamos muchos años en manos de desvergonzados que hacen las veces de políticos. Esos que han acabado con muchas de las ilusiones del pueblo al que dicen representar, pero que a las primeras de cambio se vuelven a su privilegiada poltrona alejada de la realidad. Esos que ahora viven con miedo a la llegada de revoluciones que acechan su sueño dorado, su alternancia cíclica, su momio heredado de épocas pasadas que solo dos disfrutan. Esos que nos han hecho renunciar de manera grotesca a derechos y libertades que tanto costaron lograr y que puede que no vuelvan.
 
De esos y de sus obras no me olvido. Porque a la memoria me vienen los 32.594 millones de euros que han sacado en 4 años del fondo de las pensiones, casi la mitad de lo que cogieron. Mi memoria me recuerda que la factura de la luz ha subido un 16,2% en 4 años y el precio del kW de potencia contratada un 64,6%  pasando de los 2,12 euros a 3,49 euros. Nada han hecho ni piensan hacer para paliar la pobreza energética de muchos españoles, pero si, tanto Rajoy como los anteriores gobiernos de PSOE y PP, ha desarrollado políticas al servicio de los intereses del oligopolio energético cuyos márgenes han crecido un 30%. Y ahora nos cuentan que nos bajaran la luz un 0,7%, ¿pero no les dará vergüenza?. Memoria para recordar los 150.000 empleados públicos menos, sobre todo en sanidad, educación y servicios sociales. Memoria para recordar el nulo esfuerzo en modernizar y hacer justa e igualitaria la justicia, dotándola de medios. Memoria.
 
Cada día es más claro que tenemos que exigir cambios radicales en las instituciones. Debemos instar a que se cambie la desfasada Ley electoral, donde el voto valga lo mismo en todos los sitios mediante una única circunscripción electoral. Se prohíba el envío por correo de papeletas electorales ahorrando mucho dinero. Formar a los ciudadanos en el ejercicio del voto, permitiendo así votar sin manipulación. Limitar los mandatos. Eliminar administraciones con las mismas competencias. Todo ello para evitar que hipócritas estirados esquilmen nuestra tierra como nos advirtió Don Quijote: «Siempre, Sancho, lo he oído decir, que el hacer bien a villanos es echar agua en la mar. Si yo hubiera creído lo que me dijiste, yo hubiera escusado esta pesadumbre; pero ya está hecho: paciencia, y escarmentar para desde aquí adelante.» (Cap. XXIII Libro I). Salud y feliz 2.016 libre de fracking.