miércoles, 5 de octubre de 2016

“ la ingratitud es hija de la soberbia ”

Siendo yo un zagal barbilampiño escuché a mi tío Benigno (hermano de mi abuelo) que su padre, mi bisabuelo Caledonio, le dijo en cierta ocasión: “nunca seas ingrato, por muchos defectos que puedas tener. Si se es agradecido los amigos sabrán perdonar aquellos errores que podáis cometer, pues del ingrato, todas las virtudes que pudiera tener pasan desapercibidas”. Ese mensaje de mi tío, me viene a la memoria demasiadas veces en estos tiempos del desencuentro y de la errónea convicción de que no debemos luchar por ganarnos el respeto y el cariño de quienes nos rodean, de aquellos que nos apoyan, de aquellos que nos ayudan a subirnos al pedestal y a mantenernos en él, como hijos de la soberbia. Esa que practican aquellos que creen que nadie les ha cedido nada y que todo se lo merecen por méritos propios, sin tener en cuenta lo que pudiera suponer el sacrificio para aquellos que ceden, aún a sabiendas que aquello que están cediendo o entregando les corresponde por derecho y justicia. 

Decía Séneca: “Ingrato es quien niega el beneficio recibido; ingrato quien no lo restituye; pero de todo el más ingrato es quien lo olvida”. Eso es algo que no tiene que ver con la cuna donde se nace o con ideologías, ingratos existen por encima de clases, colores o creencias. No es cuestión de prebendas, de compensaciones por lo dado, se trata de entender que lo dado es el beneficio propio de quien lo da. En eso el refranero español es más que sabio pues define al ingrato, como aquel que volver mal por bien, tiene por trato.

Pero aún nos falta una pieza para este puzle; la envidia. Esa que muchos guardan y que expresan airadamente cuando vociferan sus supuestos logros e incluso haciendo suyos los que no lo son, olvidando y menospreciado los de los demás. Para ello recurren al menosprecio, la acusación sistemática y la búsqueda incansable por causar el mayor daño posible. Ahí aparece la soberbia engrandeciendo a la ingratitud, tapando esta con excusas, apatía y malas formas, derivadas todas ellas por la triste envidia que les carcome consumiéndoles lentamente. 

Estos perfiles desconocen el ejercicio de la autocrítica, pues en muchas ocasiones están enardecidos por una corte de adláteres que se encargan de colocar anteojeras para limitar su visón de la realidad y la prudencia. Cuando esta última no es la base de la valentía, se convierte en temeridad, desconociendo sus propios límites y errores. Como decía el mes pasado solo una bofetada de realidad hace que algunos recapaciten. Hace que entiendan que el que se retira no huye, sino que imita a muchos valientes que se guardan para tiempos mejores. 

Y así tenemos el País lleno de ingratos hijos de la soberbia que pululan por la piel de toro con sus anteojeras puestas para ver únicamente su realidad. Y que adornan sus oídos con grandes tapones para no escuchar a esa inmensa masa que chilla desesperada de soluciones para su futuro, pero que transita silenciosa ante personajes esclavos de su propia arrogancia, y de su corte de peligrosos personajillos manipuladores. Todos ellos obedeciendo los dictados de las todopoderosas organizaciones políticas que distribuyen las ordenes de los verdaderos amos: los mercados. 

Visto lo visto, retorno a la sabiduría que para estas lides utiliza Alonso Quijano para dar consejos sobre las nuevas buenas que le llegan del progreso del gobierno de Sancho Panza. Consejos de los que tendrían que tomar nota algunos que yo me sé para mejorar su caletre. Y que así le relata: «No hagas muchas pragmáticas; y si las hicieres, procura que sean buenas, y, sobre todo, que se guarden y cumplan;…las leyes que atemorizan y no se ejecutan, vienen a ser como la viga, rey de las ranas: que al principio las espantó, y con el tiempo la menospreciaron y se subieron sobre ella. Escribe a tus señores y muéstrateles agradecido, que la ingratitud es hija de la soberbia, y uno de los mayores pecados que se sabe, y la persona que es agradecida a los que bien le han hecho, da indicio que también lo será a Dios, que tantos bienes le hizo y de contino le hace…» (Cap. LI Libro II). Salud.

“ sudo rm –rf ”

La verdad es que después de tanta matraca política nacional solo le queda a uno ganas de mandarles donde escuecen los pepinos. No salgo de mi asombro cuando día tras día se dice lo contrario de lo prometido el día anterior, pero sobre todas resuena una frase que repetida tantas veces como verdad ha sido la mayor de las mentiras. “No apoyaremos a Rajoy. No lo puedo decir más claro”. Ni mentir más alto, añadiría yo, Alberto Rivera. Sí señor, esto es mentir en seis letras. Aunque no me extraña nada pues como decía el otro día un tuiter “vivo en un País donde unos trepas han firmado un pacto con unos corruptos y lo han llamado pacto anticorrupción”. Para mear y no echar gota. Así que no me extraña que algunos quieran nuevas elecciones para oír a Rivera decir que no pactara con Rajoy.

Resulta desoladora la falta de memoria de la mayor parte de la gente, es la época de la inmediatez, del mensaje corto. Y por eso nadie parece recordar que este mismo PP que ahora pide al PSOE, por responsabilidad, que se abstenga para hacer un gobierno y no volvamos a votar, es el mismo que hace medio año no hizo lo mismo para que gobernaran estos. ¿Quién nos asegura que C’s si fracasa la investidura no puede repetir el pacto con el PSOE o abstenerse ante un pacto de estos con Podemos?. Total es cambiar, es caramelos rojos otra vez en lugar de azules que papean ahora. España, no deja de sorprender. Ese lugar donde ponen en la picota a un político por un “chúpame la minga Dominga”, pero incapaz de poner el grito en el cielo cuando un gobierno provisional mete otro zarpazo de 8.500 millones de euros a la hucha de las pensiones. Quizás es porque estaba el personal más pendiente de las vacaciones que de su jubilación. ¿Alguien en su sano juicio de verdad se cree que el PP llevará a cabo las medidas que ha firmado? ¿Que suspenderá la Ley Mordaza? ¿Qué quitará la Lomce, dará libros gratis o bajará el IVA cultural? Y ya no te digo nada de que van a acabar con los recortes en Sanidad, Educación y Política Social y dotar de medios a la dependencia. Jajajajaja, permítanme que me ría. ¿Alguien con las entendederas normales se puede creer que el hombre de extraños andares o el catalán salvador van a hacer algo de lo que se han comprometido? Son muchas las mentiras e incumplimientos. No sé si habrá elecciones en diciembre, pero si así fuera y no lograran modificar las leyes para evitar lo de navidad, espero que se les atraganten los polvorones. 

Pero la máquina del Estado no para y una de las brillantes ideas del PP que es la nueva Ley de Procedimiento Administrativo Común entra en vigor el 2 de octubre. Todo electrónico. Una vuelta más de tuerca para los pueblos y otra prueba de que las leyes se hacen para las mayorías urbanitas que concentran votos y escaños y a los tantos por ciento residuales que nos zurzan porque nada pintamos. Dígale a cualquiera de los muchos alcaldes de nuestros pequeños pueblos que tienen que sacarse el DNI electrónico y que tienen que firmar por Internet. ¡Lo primero que tendrá es que haber es Internet en los pueblos!. Y luego que muchos de esos alcaldes son personas mayores que ya no renuevan ni el carnet de identidad. Me imagino al viejo Sindo, a Taquio o a Leli, que bastante hacen ya con mantener sus casas abiertas, peleándose con el Java, las IP o con la conexión del router wifi. 

Por eso este País necesita ejecutar el comando que titula estas líneas, pero sobre todo a este sistema partidocratrico proteccionista, creado y mantenido por Leyes de ellos y para ellos. Ya lo decía el amigo Czuko Williams en otro día: «Merece la pena esperar. Una eternidad. Una era. Pasar infiernos y andar por las orillas inquietantes de la incertidumbre. Después lo sabes. Sólo después. Siempre merece la pena… Algunos verán la luz. Otros, no verán nada. Nunca ven nada más allá del extremo distal de sus picotas». Y dicho esto y porque tristemente sé que así será, me quedo con una reflexión del Coloquio de los Perros a la que hace mención el prólogo de El Quijote «Mira, Berganza, nadie se ha de meter donde no le llaman, ni ha de querer usar del oficio que por ningún caso le toca. Y has de considerar que nunca el consejo del pobre, por bueno que sea, fue admitido, ni el pobre humilde ha de tener presunción de aconsejar a los grandes y a los que piensan que se lo saben todo» (Prologo quijote.es CVC por Anthony Close). Salud.

“Bodas de lata”

120 meses llevo dándoles la matraca. Un agosto de 2.006 junté unas palabras para con las que empecé a mirar las cosas con otros ojos. Si bien puede parecer ejercicio sencillo poner los hechos en orden sin enredarte en conflictos, creedme si os digo que a veces se hace rogar. 10 años dicen que no es nada, pero muchos recuerdos son. Y quizás eso sea lo importante, que lo que ha aquí se ha contado ayuda a recordar cosas que han pasado, que pasan y pasaran. Algunas de ellas ya dichas, algunas hasta la saciedad, no por ello menos justas, pues son de necesidad. Por aquí han desfilado fauna y personajes de todo tipo. Este espacio nació con ZP en su esplendor (sic), de Ley antitabaco, aquella de la igualdad u otra de educación, mientras al cordobés Montilla le hacen President. La ETA, a lo suyo, de bombas por Barajas. Mientras Rajoy, si Marianocho Recortes, chupaba banquillo, pero en la oposición. Visitamos el barrio sésamo electoral con Zepi y Blasjoy, como dúo principal. Merkel la teutona, Sarko el galo y el negro de Yes We Can, que en España los magentas como lema adoptaran traduciéndolo por “si se puede” para que se entendiera más. Mucho en estos años de carreteras se escribió. Con la autovía de Pesadas la cosa arranco, pero fue la de Bilbao la que  más corridos logró. Muchas obras prometidas pero ninguna llegó, se nos premió con recortes de servicios y una atención peor. Con regalos envenenados en lo que nadie creyó y por eso aquí seguimos gritando Las Merindades SI #FrackingNO.

“Mancomunidad o Comarca de Las Merindades” así titulé en octubre del 2.006 una premonitoria letanía. Sí, meses antes planteamos que Las Merindades tenían el mismo derecho que El Bierzo para tener autogestión. El PP como siempre la idea rechazó. Pero meses después, desde Valladolid se crean las mancomunidades y nace la Mancomunidad de Las Merindades. Órgano político supramunicipal cuyo objetivos iniciales eran aunar a los ayuntamientos con el fin gestionar el románico, la vía verde (nuevamente parada) y un plan de desarrollo económico y social. Todos se pusieron a una, pero con un triste final, solo los tres grandes arrancan para recoger subvenciones y por  tanto nada de lo inicial. Pero quizás el destino quiso que este que escribe acabara de efímero Presidente de esa Mancomunidad. Y desde el primer momento el objetivo de recuperar el espíritu fundacional, cambiando los estatutos para que pudieran entrar el resto de municipios que ahora no pueden estar. Invitando a todos a iniciar el proceso de Comarcalización. Modelo global de gestión social, económica, territorial y política con clara voluntad por el desarrollo y la defensa de los intereses de todo el colectivo, para que el futuro de Las Merindades se decida aquí y no desde Burgos o Valladolid, donde poco les importamos y poco importamos. Para ello es necesario crear un órgano político de decisión y la mancomunidad lo tiene, se llama la Asamblea de Concejales. Por eso mi última propuesta será que se modifiquen los estatutos para que la Asamblea de Concejales se convierta en ese primer paso que haga realidad el proceso de Comarcalización que ya no debe parar. 

Para acabar agradecer quiero lo primero al lector, al que le gusta esta mirada y al que le produce horror, ambos son importantes y por ello la mención. Tanto al que felicita, como al buen criticón. A los que corrigen las faltas y signos de puntuación, que con ello han conseguido que ponga más atención. 

Mención aparte merecen Don Quijote el soñador, caballero valeroso, de todos aconsejador, sobre todo para su fiel Sancho que de escudero partió, para convertirse en breve pero justo gobernador, pues sin ellos que finales podría entregarles yo. Y lo hago con esa fragmento que en la escuela deberíamos aprender con devoción: «La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra ni el mar encubre; por la libertad así como por la honra se puede y debe aventurar la vida…¡Venturoso aquel a quien el cielo dio un pedazo de pan sin que le quede obligación de agradecerlo a otro que al mismo cielo!»(Cap. LVIII Libro II). Salud, justicia, tierra y libertad.

“La versión digital del cuentacuentos”

Mucho se ha escrito y dicho desde el pasado domingo sobre las elecciones del 26J. Quizás demasiado para cosas que aún es difícil determinar su porqué. Sesudos analistas que igual entienden del sobrepeso de Paquirrin, la cirugía de la Esteban o la pérdida de votos de Unidos Podemos, buscan la explicación a tan extraño fenómeno. Pero lo cierto es que una cosa ha llamado la atención sobre manera, tanto a Ciudadanos como a Podemos, les llegan los votos de mismo modo que se les van. Quizás el precio de ser emergentes sea la incapacidad de fidelizar votantes. Pero esa nueva espontaneidad de hacer política ha significado que también los partidos tradicionales tengan una convulsión significativa al no convencer ya sus encorsetados mensajes. En esta nueva sociedad tecnológica de las prisas y los mensajes efímeros, donde imperan los impactos simples que vacían de contenido los discursos, donde el debate se reduce a un minuto de sentimentalismo, el mensaje se reduce a un momento televisivo que cuenta cosas pero que nada dice; una versión digital del cuentacuentos de toda la vida.

Pero si algo parece quedar claro es que el sistema tiene que cambiarse, pero de verdad. No vale otra vez culpar a la Ley electoral y que nada se haga por cambiarla. Las elecciones planteadas como hasta ahora no son justas pues no obedece a la máxima de “una persona, un voto”. Se incumple por tanto la regla de oro de la Democracia. Un primer paso para cambiar el modelo podría ser la circunscripción única, esa donde todos los votos tengan el mismo valor. Otro cambio que se antoja necesario es prohibir el envío de papeletas electorales. Esa costosísima práctica, pagada a escote por todos, condiciona el voto y secuestra la voluntad. El 26J cientos de personas acudieron teledirigidas al colegio electoral, con las papeletas preparadas en casa. Sobres y papeletas que les dan ventaja claramente a los grandes partidos que son los que obtienen beneficios con esta práctica, con la que se colapsa correos y se imprimen millones de papeletas que se sabe de antemano que de nada servirán. Esto podría resolverse votando todos por correo, como se hace en otros lugares del mundo, o implantando de una vez el voto electrónico. Y lo peor de todo, es que los votos se destruyen haciendo imposible cualquier auditoria en caso de denuncias o pucherazo.

Pero sobre todo es necesario que en la escuela y en los medios de comunicación se enseñe que son realmente unas elecciones. Son miles los ciudadanos que no saben cómo se vota. Es lamentable y de vergüenza que en un País que se considera avanzado en todos los sentidos, a día de hoy la mayoría de las personas con derecho a voto no saben, por ejemplo, como se vota al senado, para que sirve, cuantas cruces se han de hacer, si es que se ha de hacer alguna. No sabemos si esas personas que van en las listas son al menos de la provincia por la que se presentan. Mucha gente ignora que no votas al que sale en la tele, sino a personajes colocados por partidos y que en la mayoría de los casos nada harán por defender a los que les auparon a confortables y bien remunerados sillones. Y lo realmente malo de todo esto es que encima nos culpan a los votantes del difícil panorama que se les presenta para hacer gobierno, nos culpan de no haber entendido su mensaje, de haber votado con miedo, cosa que sorprende despues de la situación vivida. Pero la realidad es dura, con las papeletas aún calientes ya se nos da muestra de un nuevo engaño: 8500 millones de la hucha de las pensiones como nuevo recorte. Eso para que vayamos pensando en la vaselina.


Opino al contrario de Rajoy que gobernar sea difícil siempre que se cuenta con los políticos adecuados. La empresa complicada es encontrarlos. A Mariano, si es capaz, le hemos dado España, como el Duque entrego Barataria a Sancho, a ver qué hace con Ella y con todos nosotros, «Mirad amigo Sancho, respondió el Duque, lo que puedo dar os doy, que es una Ínsula hecha y derecha, redonda y bien proporcionada y sobremanera fértil y abundosa, donde si vos os sabéis dar maña, podréis con las riquezas de la tierra granjear las del cielo»(Cap. XLII Libro II). Salud amigos. #SoyMerindades 

“Pensar en votar y botar”

Escribir estas líneas despues de un buen rato intentando arreglar nuestro pequeño mundo y es darte cuanta al mismo tiempo que existen días en que te tienes que seguir luchando. Ganas de pelear aunque sea hasta el último aliento. Solo el empuje, la velocidad y el apoyo de gente que te estima, que son leales a unas ideas, a un compromiso, a un equipo, te hace tirar adelante en circunstancias donde antes hubieras arrojado la toalla. Y ese ideario es lo que mueve a muchas personas que aun viendo la cuesta hacia arriba, cogen impulso y suben uno tras otro, pasito a pasito.

Pero otros en lugar de subir, bajan la cuesta que es más fácil. Esos que llevan casi un año enredando, mareando la perdiz. Un año promocionándose a sí mismos y metiendo horas hasta en programas de dudosa calidad y casposo contenido. Necesitan la televisión para tapar sus vergüenzas, para mostrar lo superficial de su discurso y repetir mentiras hasta hacerlas pasar por verdad. 6 meses de las últimas elecciones y sin cambiar el discurso del “y tu más”. Se presentan los mismos y con las mismas propuestas ¿el resultado será el mismo?. Según las encuestas no, será parecido, otro batiburrillo. Otro revoltijo sin orden donde unos desdicen o los otros.

Somos muchos los que pensamos que si los elegidos hace medio año no han sido capaces de hacer nada, deberían haber puesto a otros nuevos. No acierto a entender cómo se puede votar en masa a candidatos que ni aparecen por Las Merindades o que las condenan a la miseria. No entiendo cómo se sigue sin modificar la Ley electoral que tanto critican. No entiendo como no se ponen de acuerdo para frenar el gasto de las elecciones. No se entiende que nadie plantee que en las mesas electorales estén personas que necesitan un jornal, en lugar de forzar a estudiantes con exámenes o a cualquier otro sufrido desafortunado que maldita la gracia que le hace comerse ese marrón. ¿Y del envió de publicidad y papeletas, que? Un dineral para dirigir el voto de los electores. Para que cientos de miles de personas vayan con la papeleta preparada por “miedo” a la cabina o a los ojos que vigilan cada uno de sus pasos. ¿Eso es votar con libertad?.

La administración lleva años obligándonos a realizar cientos de trámites por internet, en cambio, ahora que casi te regalan un teléfono inteligente con un paquete de yogures no se puede votar con él o desde casa con el ordenador. Con esa misma firma digital que estás obligado a tener para cualquier cosa. ¿Si es válida para presentar la declaración de la renta, el iva o pagar una multa, porque no lo es para votar? Quizás sea porque se votaría en familia. Entonces igual que ahora se hace en esos cientos de miles de hogares que se prepara el voto de manera familiar y todos juntitos a ejercer.

La verdad es que el 20J debemos pensar seriamente que haremos. Debemos botar y votar. Pero hacerlo, acudamos a las urnas y ejerzamos ese derecho que tardamos tanto en conseguir. Bota a unos y vota a otros, porque puedes hacer las dos cosas. Apoya con tu voto a un proyecto nuevo e ilusionante y botar a aquellos que no han sabido hacer su trabajo bien y nos han metido en este pasaje ominoso.      

Esto me trae a la memoria al prototipo de hombre bueno y leal que representa Don Quijote, cuyo ideal trata de imponer por encima de las miserias y bajezas de la vida cotidiana. En cambio Sancho es realista, servicial y humilde, quizás un poco ingenuo, pero extremadamente leal. Esa lealtad mutua que les hace navegar contra viento y marea representando las dos Españas que aún hoy perduran «Hemos de matar en los gigantes a la soberbia; a la envidia, en la generosidad y buen pecho; a la ira, en el reposado continente y quietud del ánimo; a la gula y al sueño, en el poco comer que comemos y en el mucho velar que velamos; a la lujuria y lascivia, en la lealtad que guardamos a las que hemos hecho señoras de nuestros pensamientos; a la pereza, con andar por todas las partes del mundo, buscando las ocasiones que nos puedan hacer y hagan, sobre cristianos, famosos caballeros. Ves aquí, Sancho, los medios por donde se alcanzan los estremos de alabanzas que consigo trae la buena fama»(Cap. VIII Libro II)A los que luchan y piensan. Salud amigos

“Las cosas de la política, la política de las cosas”

No escondo, ni quiero, el placer que me da cada domingo leer la página que bajo el título de “Patente de corso” nos regala Arturo Pérez Reverte. Y lo hago con especial interés cuando la misma se refiere a esa versión suya de la historia de España. Cuantos siglos han pasado y la fina ironía de don Arturo nos cuenta como nuestro País sigue siendo el bucle del día de la marmota. Un gran País en todos los sentidos, grande hasta en sus miserias; un lugar donde nos sacuden una y otra vez y seguimos dando las gracias, pero con sonrisa de propina.

Estos meses de gobierno en funciones, pero funcionando a pleno rendimiento y sin rendir cuentas salvo a los suyos. Ese gobierno ominoso que nos seguirá fustigando al menos cuatro meses más, sin prisa por dejarlo, pero con prisa para dejarlo todo bien atado por si cambian las tornas, que todo puede ser, aunque se atisba complicado por el avispero que se ha visto en esta ya eterna campaña y precampaña. Cada día se han de llevar más tijeras y hacer más largas las cintas inaugurales para que salgan todos en la foto oficial. Foto que no sale ni usando gran angular, pues en ella quieren aparecer: los de hace 4 meses y ahora han sido despedidos, pero cobrando dos meses más. Los que intentan repetir para volver a pillar poltrona. Los que se postulan metiendo codo. Los que estaban antaño y quieren volver. Y toda una de corte de pelotas chupa levitas haciendo de figurantes. Toda la fauna del postureo y la sonrisa de cartón piedra. Todos esos que juegan a las cosas de la política, a eso de culpar al otro, de justificarse con eso del “y tú más”, aunque cierto es, que no hay sombreros para tantas cabezas.

Porque la verdad es que ahora hará un año que empezaron las cosas de la política, esas que les preocupan a los profesionales del asunto, esas que en estos meses se ha visto que son lo importante, el juego del poder. En estos meses el parlamento podía haber legislado, se podían haber cambiado muchas cosas que el gobierno ha hecho mal o sencillamente no les ha dado la gana de hacer o cambiar. Pero hacemos cositas que vendan bien, pero nada vinculante, no sea que luego nos la tengamos que comer. Al final toca una repetición electoral, que algunos como Rajoy ya cantaban y que según ellos les conviene, pues los otros gallos llevan meses dándose espolonazos. 

Todo ello ensombrece todo lo demás. Apaga la política de las cosas, aquella que se hace para beneficiar a la gente. La política del día a día, la que necesita este País y la que se está haciendo en muchos rincones sin detenerse, sin parar a pesar de que todo se adormece por la incertidumbre. A pesar de que quienes deciden donde tienen que ir las inversiones, sigan esperando a ver dónde les interesa llevar los dineros para obtener más réditos electorales, para hacer lo que le interesa al partido, que al fin y al cabo es el que manda y el que les coloca.


Ese parón ha dejado en un segundo plano el año de Cervantes, que sigue pasando sin pena ni gloria. Aunque en su obra más universal, el Quijote, se pueden vislumbrar conceptos políticos que bien pudieran hacer suyos los nuevos aspirantes a gobernantes si algo quieren escuchar. Sabios consejos como aquellos que dio Quijote a Sancho antes de partir al gobierno de Barataria. «…No hagas muchas pragmáticas, y si las hicieres, procura que sean buenas y, sobre todo que se guarden y cumplan». Muy útil en este País donde se dicen cosas que jamás se cumplen. O aquellas donde le aconseja que no sea arrogante, que no se le suba el cargo a la cabeza y que sea prudente buscando el equilibrio y la ponderación: «…no seas siempre riguroso ni siempre blando, y escoge el medio entre los dos extremos que en esto está el punto de la discreción». Pero sobre todo han de aplicarse el cuanto y que no les ocurra nuevamente lo ya vivido y su mandato sea tan corto como el del Sancho Panza que tras solo diez días de gobierno se marcha con todo un canto a la honestidad: «… sin blanca entré en este gobierno y sin ella salgo, bien al revés de como suelen salir los gobernadores de otras ínsulas. Y apártense, déjenme ir, que me voy a bizmar, que creo que tengo brumadas todas las costillas, merced a los enemigos que esta noche se han paseado sobre mí.». (Cap. XLIII Libro II) Salud.

domingo, 10 de abril de 2016

"A palabras necias, oídos sordos"

Este refrán popular tan recurrente en otros tiempos, parece haber perdido su sentido ahora donde se ha impuesto la prisa. Ese dicho nos aconseja no hacer caso a comentarios impertinentes, a la par que imprudentes, que entrañan mala intención se mire por donde se mire, se hagan de manera expresa o disimulada. El dicho que antaño nos venía a recomendar que ante las palabras necias de otros, nuestra mejor respuesta solo pudiera ser la más sincera indiferencia ahora parece que se torna ineficaz; pues en esta sociedad de prisas, todo lo dicho y no contestado inmediatamente, se convierte en intrascendente y otorga a la necedad rango de ley.  

A pesar de lo anterior y aun viviendo en la sociedad de la prisa verbal, de los 140 caracteres, cuando la necedad llega desde el exabrupto meditado, la salida de tono, el ademán inconveniente, las necias palabras son dichas desde la ignorancia, desde el desconocimiento real de la cuestión; y son necias porque no se miden y pecan de imprudentes e impertinentes. Esas palabras son necias porque son dichas con toda la mala intención de herir a las personas y utilizar su vida privada para crear una corriente contraria de opinión, ante su incapacidad para la crítica honesta. Si todas estas necedades son escupidas por un político venido a menos, pero con dilatada experiencia en poltronas bien remuneradas, son necias palabras que ni ayudan ni aportan nada, pues se amparan en comentarios negativos y críticas destructivas, que nada ayudan ni a quien hace escarnio, ni sobre quien se pretende esparcirlas, ni mucho menos sobre aquel que es vilipendiado y escupido en su honor. Pero también es cierto que aunque hagamos oídos sordos, esas necias palabras duelen de todas maneras, pues cuando sacan a pasear el carro de difamar lo habitual es que la gente es libre de entender aquellos que quiera. Pero no es menos cierto que el que calla no siempre otorga, pues a veces no tienes ganas de discutir con necios. Así lo decía Antonio Machado: «es propio de mentes estrechas, embestir con todo aquello que nos le cabe en la cabeza». Y por eso ofender con los defectos de otros es señal de que no encuentra y no tienen nada inteligente que decir.
 
Realmente hay mucha gente que no cambia, solo se cansa de fingir. Cuando se vive durante tantos años en una nube de algodón. Cuando a nadie se le permite acercarse a esa nube, so pena de ser repelido con truenos, relámpagos y centellas,  es difícil poner el pie en el suelo sin caérsele la careta. Y es en ese momento cuando los necios se convierten en mezquinos, aquellos faltos de generosidad y de nobleza de espíritu, que han olvidado que el servicio a la comunidad no es lo mismo que servir a unos pocos o a sí mismos.
 
Pero ya ha pasado el mes de los burros, ese donde antes nadie se cortaba el pelo para no ser objeto de burla por haberse esquilado. Y entramos en un nuevo abril, aquel que dicen de las aguas mil, donde los políticos de diciembre siguen haciendo cálculos para medrar y enredar; donde aún seguimos con un desgobierno preocupante de ínfulas de acuerdos que no llegan y campañas no acabadas que persiguen un hueco en el banco azul. Y es este abril donde España vio morir al más grande de los literatos que dio nuestra historia: Miguel de Cervantes. Ese del que nadie podrá dudar que tenía especial sintonía por aquellos a los que necios de todos los estamentos habían despreciado, vapuleado y arrojado a la plebe para escarnio y jolgorio de retorcidos adláteres sedientos de mal ajeno. Ese gran genio que nos dejó retratada la España de antes y de ahora mismo la del Sancho, astuto, bromista y egoísta, pero tambien confiado, bondadoso, y de un Quijote entregado a la defensa de un ideal, aquel loco caballero que tenía por cordura su escudero. Ese mismo que una de las suyas dijo: «…Así que, es menester que el que ve la mota en el ojo ajeno, vea la viga en el suyo, porque no se diga por él: "espantóse la muerta de la degollada", y vuestra merced sabe bien que más sabe el necio en su casa que el cuerdo en la ajena. -Eso no, Sancho -respondió don Quijote-, que el necio en su casa ni en la ajena sabe nada, a causa que sobre el aumento de la necedad no asienta ningún discreto edificio» (Cap. XLIII Libro II) Salud

domingo, 13 de marzo de 2016

"Dos meses"


Con vaya tropa empecé y termine la letanía del pasado número. Me quejaba de manera insistente y reiterada de que un País que se considere serio no debe andar en manos de mediodías. Esos que enmascaran su falta de decisión como obstáculos por miedo a equivocarse, por miedo a perder el favor de los televidentes o de los sesudos tertulianos conocedores y expertos en todo. Esos mismos que utilizan una careta para no mostrar su peor cara, la del ego personal, la que dejaría ver el egoísmo, la mentira, el afán de poseer, el afán de mandar.
 
Dos meses sin gobierno y la verdad es que no les echamos de menos; me explico: dos meses llevamos sin subidas de impuestos, sin que a Soria se le ocurra una nueva majadería, sin recortes, sin que nos quieren colar alguna otra Ley retrograda. O lo que es increíble, la gasolina cada vez más barata. ¿Así alguien en su sano juicio quiere que formen gobierno? ¡Ni de coña!. Aunque en realidad la cosa pinta poco clara. Hoy un mensaje me ofrecía un bolígrafo naranja, de esos que te dan cuando las elecciones, y con el ánimo de que se lo comprara me decía: “tiene la propiedad que unas veces pinta azul y otras rojo. Aún con esas virtudes no me confundió, ya que después de estas semanas de jodernos la cabeza con si la rosa del PSOE ahora se ha convertido en flor de azahar. Que si el del PP que no quiso ser investido, ahora quiero serlo ofreciendo vicepresidencias a rosas y naranjas. O como el coletas se pone morado de la mala leche de la jugarreta del guapo de Ferraz. Si, la España de siempre, la de pandereta, la de quiero y no puedo. Sí, claro que sí, esa España donde la Rita se lleva 7.000 del ala por mirar a través de los visillos de su casa valenciana sin aparecer mi un solo día por el cementerio de elefantes que es como muchos llaman al Senado.
 
Y el pueblo lejos. Sigue lejos de estos que estaban y de muchos de los que han entrado. Ahora nos dicen que si no hay acuerdo elecciones en junio, luego vacaciones y después la golfada de la charleta con el Rey para volver a contarnos el mismo cuento. Mientras nos entretendrán con modernos gladiadores del catódico circo virtual. Subirán a los altares televisivos a nuevos sinvergüenzas con labia y recursos fáciles y con ello taparan los verdaderos problemas del País y su pasotismo. Si tanto clamaban, si tanto prometían hace solo dos meses ¿porque nada hacen?, ¿porque no legislan?. La falta de gobierno no debe ser excusa para que en el Congreso no se debatan propuestas presentadas por los grupos parlamentarios. Decía recientemente su Presidente, el frackinero López, que el gobierno «está en funciones», pero el Congreso no y que tiene plena «capacidad legislativa, salvo algunas excepciones». Es por eso que se hace necesario tramitar decretos legislativos convalidados por la Cámara y, en caso de que así lo pidieran los grupos, dar el visto bueno a las proposiciones no de ley, que pueden ser declarativas o incluir un mandato para el siguiente Gobierno. También pueden presentar, sin limitaciones, proposiciones de ley, aunque se traten de textos que deroguen leyes. Si esto es así, ¿porque no lo hacen?, ¿no quieren acabar con las corruptelas, con los privilegios, con los aforados, con la pobreza energética, con el impuesto al sol, con los desahucios, con la lomce, con la falta de medios de la justicia, cambiar la ley electoral... con el fracking?. Háganlo y empezaremos a creer que de verdad hay voluntad por cambiar, por avanzar, por regenerar.
 
Cerraremos el mes con pasiones, mandas y sacrificios y le abriremos posiblemente con un liderazgo que quizás dure menos de los 10 días que Sancho Panza pasó al frente del gobierno de la ínsula de Barataria por su falta de paciencia para aguantar como gobernador y prefiriendo cosechar trigo y labrar la tierra «Mejor me está a mí una hoz en la mano que un cetro de gobernador…y más quiero recostarme a la sombra de una encina en el verano y arroparme con un zamarro de dos pelos en el invierno, en mi libertad, que acostarme con la sujeción del gobierno entre sábanas de holanda y vestirme de martas cebollinas. Vuestras mercedes se queden con Dios y digan al duque mi señor que desnudo nací, desnudo me hallo: ni pierdo ni gano; quiero decir que sin blanca entré en este gobierno y sin ella salgo, bien al revés de como suelen salir los gobernadores de otras ínsulas.» (Cap. LIII Libro II) Salud

"Vaya tropa"


Permíteme Luis que utilice tu acertado giro lingüístico para dar título al corrido de este mes, pero nunca expresión más acertada ha definido más adecuadamente lo que ocurre en este País, donde hasta los jugadores de la selección de balonmano ya no son españoles, son hispanos, como los sudamericanos en yanquilandía.
 
Sí, esa España que dicen se escapa como la arena de las manos. Donde unos están a cuidar de su pesebre de oro, mientras otros pastan en el cercado. Aquellos que aspiran a generales están dando tal ejemplo de honestidad que ha quedado por debajo de la tropa. 40 días desde las intempestivas elecciones y sin noticas del frente. Los alféreces provisionales alentando pactos a su conveniencia. Los coroneles bailando el agua a los jóvenes impetuosos que les dirigen. Y lo más granado de los reservistas de postín, haciendo malabares dialecticos para confundir al populacho necesitado de soluciones. Mientras la clase de tropa imitando a los jefes, jugando a la confusión y la política de alcoba. No es posible que un País serio esté tanto tiempo sin ejecutivo y sin prisas, porque no lo recoge la Constitución dicen. Porque no hay plazo ni Ley que obligue a espabilar, argumentan. Por ello y mientras no intente la investidura el que se ha negado a hacerlo, de momento, o el que lo quiere más que un niño una play station pero no le dejan; aquí seguiremos el resto, jodidos en la incertidumbre del sin gobierno, esperando a que empiecen a correr los dos meses para convocar nuevas elecciones que dos gallos desean y que otros dos evitaran a toda costa. Y Felipe uve palito, con el marrón de no pintar nada y de negativa en negativa de los que no quieren comerse su marrón.
 
La verdad es que nada parece quedar de aquellas buenas maneras, dedicación, honradez y dignidad que se les suponía a los dirigentes políticos, y digo suponía, porque honrados precisamente han salido pocos de aquellos padres de la transición. Y es que ¡vaya tropa!. Las listas de acusados por mangantes no para de subir, con el PP a la cabeza, que ya están encausados no sus integrantes, sino como organización dedicada a trincar y repartir mordidas a los miembros de la banda. El PSOE le sigue de cerca. Los mandantes catalanes a lo suyo pero con el calzón también sucio. Hasta los nuevos ya tienen puntos negros en sus líneas rojas. Pero se nota quien manda, mande quien mande. La doctrina que fue válida para no juzgar a un banquero, no sirve para una Infanta de España que calienta banquillo junto a su em-palmado marido. Mientras el día a día, en las casas de todos necesitamos impedir decisiones que nos afectan negativa y directamente al futuro de todos, porque el paro sigue presente, los salarios caen y la pobreza sigue ganando terreno al bienestar. Todo ello por las ambiciones desmedidas de cuatro gallos que a fuerza de alborotar el gallinero están haciendo peligrar hasta sus supuestas cifras macroeconómicas. Ya se acabaron los tiempos de los grandes líderes políticos, de los estadistas. Ahora se llevan los tronistas del hormiguero, de la cocina de Bertín o de las mañanas de Ana Rosa, salir bien en la foto, dar mucho la mano, pasearse por fitur o caer bien a tertulianos. En definitiva prodigarse hasta el empacho en la caja tonta, porque si no lo haces estás muerto, miren si no el reguero de cadáveres políticos que ha dejado el tubo catódico en solo dos meses. Pero a no tardar esa caja tonta empezara a llenarse de noticias de aquella prima que nos puso a todos en riesgo del rescate. O las advertencias de la Teutona de nombrar ella al presidente como en Italia. Porque al fin y al cabo, gobierne quien gobierne, seguirán mandando los que de verdad mueven los hilos, los mercados.
 
Y amigo Luis no te preocupes porque en este País la ignorancia y la estupidez van de la mano y es algo que viene de largo, ya hace 400 años que está escrito como al bueno de Sancho le ocurrieron cosas similares en el camino al castillo del duque y Don Quijote le dio sabio consejo que yo acierto a repetirte: «No te enojes, Sancho, ni recibas pesadumbre de lo que oyeres, que será nunca acabar: ven tú con segura conciencia, y digan lo que dijeren; y es querer atar las lenguas de los maldicientes lo mesmo que querer poner puertas al campo.» (Cap. LV Libro II) Salud, porque ¡vaya tropa!.

"DNI y memoria"


Recientemente una de las que otrora era de las más influyentes personas de Las Merindades por sus diferentes cargos de representación políticas en varias administraciones públicas, pidió al actual gobierno municipal de Villarcayo que dejaran el pasado y miraran únicamente hacia delante. Cierto es que dicho reproche me hizo reflexionar y lo que primero que vino a mi mente fue: “no podemos olvidar el pasado porque eso nos haría reos de nuestro futuro” Y sobre todo porque ese pasado lleva aparejado un montón de decisiones personales tomadas por otros que afectarán directamente a nuestro futuro inmediato; el mismo al que se refería Woody Allen al citar: “me interesa el futuro porque es el sitio donde voy a pasar el resto de mi vida”. Y es precisamente el dogma que utilicé el 20 de diciembre cuando voté en las generales pues siempre he creído que para ejercer ese derecho solo necesitamos dos cosas: DNI y memoria. El primero para identificarte y el otro para identificar.
 
La verdad es que si este sencillo dogma se hubiera practicado masivamente es posible que ahora no tendríamos ni incertidumbre, ni cortejo de colorines. La campaña electoral que hizo tambalearse hasta el proceso catalán, se ha convertido tras las elecciones en un mediático tostón y parece que único problema de España. En estos días, festivos e hipócritas por antonomasia, solo importa el Más y sus vergüenzas o como un grupo antisistema decidirá cómo ha de actuar el sistema. Pues perdónenme si les digo que quizás sea así para la alta política, pero este que escribe piensa que los que vivimos a pie de tierra sobre todo queremos terminar de una vez con estos cuatro años ominosos, periodo al que nos han llevado los peleles manejados por los dichosos mercados.
 
Y sí, miro al pasado. Y no lo hago no solo porque debo, sino porque llevamos muchos años en manos de desvergonzados que hacen las veces de políticos. Esos que han acabado con muchas de las ilusiones del pueblo al que dicen representar, pero que a las primeras de cambio se vuelven a su privilegiada poltrona alejada de la realidad. Esos que ahora viven con miedo a la llegada de revoluciones que acechan su sueño dorado, su alternancia cíclica, su momio heredado de épocas pasadas que solo dos disfrutan. Esos que nos han hecho renunciar de manera grotesca a derechos y libertades que tanto costaron lograr y que puede que no vuelvan.
 
De esos y de sus obras no me olvido. Porque a la memoria me vienen los 32.594 millones de euros que han sacado en 4 años del fondo de las pensiones, casi la mitad de lo que cogieron. Mi memoria me recuerda que la factura de la luz ha subido un 16,2% en 4 años y el precio del kW de potencia contratada un 64,6%  pasando de los 2,12 euros a 3,49 euros. Nada han hecho ni piensan hacer para paliar la pobreza energética de muchos españoles, pero si, tanto Rajoy como los anteriores gobiernos de PSOE y PP, ha desarrollado políticas al servicio de los intereses del oligopolio energético cuyos márgenes han crecido un 30%. Y ahora nos cuentan que nos bajaran la luz un 0,7%, ¿pero no les dará vergüenza?. Memoria para recordar los 150.000 empleados públicos menos, sobre todo en sanidad, educación y servicios sociales. Memoria para recordar el nulo esfuerzo en modernizar y hacer justa e igualitaria la justicia, dotándola de medios. Memoria.
 
Cada día es más claro que tenemos que exigir cambios radicales en las instituciones. Debemos instar a que se cambie la desfasada Ley electoral, donde el voto valga lo mismo en todos los sitios mediante una única circunscripción electoral. Se prohíba el envío por correo de papeletas electorales ahorrando mucho dinero. Formar a los ciudadanos en el ejercicio del voto, permitiendo así votar sin manipulación. Limitar los mandatos. Eliminar administraciones con las mismas competencias. Todo ello para evitar que hipócritas estirados esquilmen nuestra tierra como nos advirtió Don Quijote: «Siempre, Sancho, lo he oído decir, que el hacer bien a villanos es echar agua en la mar. Si yo hubiera creído lo que me dijiste, yo hubiera escusado esta pesadumbre; pero ya está hecho: paciencia, y escarmentar para desde aquí adelante.» (Cap. XXIII Libro I). Salud y feliz 2.016 libre de fracking.