sábado, 5 de septiembre de 2015

“Fractura”


No conozco acepción alguna de fractura que sea positiva. Cuando alguien usa ese término, rápido te viene a la cabeza algo roto o que se romperá irremediablemente. Es más si utilizamos su verbo el significado ya es demoledor: “Romper o quebrantar con violencia algo”. Ya solo por eso, por su nombre, hace pensar que nada bueno hay detrás de esa cosa con la que pretenden fracturarnos las entrañas.
 
Comentaba Alfonso, ese sabio vendedor de chiquitos de cuatro hojas, que para tener razón tienes que demostrarla y además te la tienen que dar. Cuan verdad como siempre existe es sus trastabilladas reflexiones. El maná gasístico, como nos lo venden aquellos que quieren darnos por aquel lugar donde la espalda pierde su noble nombre, es el cuento de la lechera, aquella cándida pastorcita que tanto soñar con riquezas, fracturó en cántaro. Un petróleo barato, está haciendo que la industria del fracking empiece a fracturarse. Y aunque este precio se recupere, las consecuencias de estos meses de caída de la demanda por el parón del consumo de gigante chino, harán que no se recuperen muchas de las industrias que han cerrado, despedido al personal o directamente han quebrado. 
 
Y aunque tenemos la razón, como dice Alfonso, tenemos que demostrar que es así. A lo ya dicho de la situación de fractura económica del negocio, cada día aparecen nuevas razones que demuestran que el fracking fractura todo lo que toca. Algunos opinan que la máquina herramienta necesaria para este asunto generará riqueza y empleo. Nada más lejos de la realidad. Los componentes vendrán de yanquilandía, de aquellas instalaciones que se están desmantelando día tras día. Vendrán como chatarra de segunda mano que aquí ajustaran y montaran un puñado de obreros especializados, también yanquis, también de segunda mano. La poca mano de obra necesaria será empleo temporal precario, mal pagado y nada especializado. Pero por estas tierras habrá tambien quienes saquen beneficiados  y serán los de las canteras, los vendedores de combustible, las plantas de hormigón y los camiones de transporte. Aunque todo ello será temporal y precario, como todo. Para el resto ya sabemos lo que nos traerá, fractura social, fractura económica, fractura de la salud, fractura patrimonial y fractura medioambiental. En definitiva el fracking o fractura hidráulica nos fracturara la vida y el futuro, acabando con aquello que heredamos. Estas y otras muchas cosas creo demuestran que tenemos razón para no querer ninguna de esas fracturas, ni aquí ni en ningún sitio.
 
Pero también es cierto que esa razón que tenemos nos la tiene que dar y ese es el problema. Aquellos que tienen la decisión en sus manos no parecen estar por la labor. Aquellos que deciden por nosotros, aquellos que nos representan, son juez y parte en este litigio. Protegen al chatarrero. Nada les importamos pues somos un puñado de votos. Por eso el 12 de septiembre, nos manifestamos. Tenemos que hacer honor a nuestra historia y como pueblo de behetrías debemos exigir liberarnos del yugo feudal que nos gobierna. El 12 de septiembre tenemos que decirle a Herrera, Soria y Rajoy que esta tierra ya lucho durante 200 años para lograr ser libre de señores feudales y lucharemos otros 200 si hace falta para conseguir unas Merindades de Castilla Vieja libres de fracking, libres de fractura hidráulica. Otros ya lo han conseguido, nosotros también lo haremos. Y si no en noviembre o diciembre se lo diremos en las urnas. Porque no es cuestión de locura insensata, de anhelos irreprimibles; es una cuestión de razón y justicia.
 
Aquí acabo el corrido citando una vez más las sabias palabras del Caballero de la Triste Figura que con su mente soñadora y en sus destellos de lucidez habla de esta manera a su fiel Sancho, tras la aventura de la cueva de Montesinos: «Como me quieres bien, Sancho, hablas desa manera, y como no estás experimentado en las cosas del mundo, todas las cosas que tienen algo de dificultad te parecen imposibles; pero andará el tiempo, como otra vez he dicho, y yo te contaré algunas de las que allá abajo he visto, que te harán creer las que aquí he contado, cuya verdad ni admite réplica ni disputa » (Cap. XXIII Libro II). Salud. #12SFrackingNO. Acude.

“Mirando al dedo cuando alguien apunta a la Luna”


El ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, no deja de acreditar su solidez intelectual soltando joyitas dignas del club de la comedia. El año pasado en una entrevista en el periódico Cinco Días nos dejó una de sus mejores intervenciones afirmando: “hay países que están mirando al modelo de estándares de España para intentar resolver el problema que también tienen con las renovables”, a lo que la periodista pregunta, “¿Qué países?” a lo que replica categórico, preciso y viniéndose arriba: “No lo sé aún”. Este es el principal problema de este personaje, que aún sigue sin saberlo. No sabe que con cada medida que va tomando en los años que lleva de ministro para supuestamente eliminar el déficit de tarifa solo ha conseguido alejar la inversión por la falta de credibilidad, arruinar a cientos de empresas de renovables y a miles de pequeños inversores particulares. Aparte todo ello y según Eurostat (es como el INE de la Unión Europea) en su informe de mayo de 2015, analiza la evolución de precios de la electricidad (sin impuestos) para consumidores domésticos, en comparación con el resto de países europeos, desde 2011 hasta 2014, por semestres, demostrando  que en España el precio se ha incrementado en un 31% en esos 5 años, además de ser el 4º país de Europa donde la gente paga más por la electricidad. (Fuente http://appsso.eurostat.ec.europa.eu/nui/show.do?dataset=nrg_pc_204&lang=en).

El tipo aún no se ha enterado que no queremos, sobre todo aquí en Las Merindades, que se abran las puertas al fracking, que se llene de agujeros artificiales nuestro suelo. Y no lo queremos porque esta manera de extracción de gas no convencional, tiene unos efectos terribles para el medio ambiente, además de ser el principal error del modelo energético pues se queman combustibles finitos y se aumentan los emisores de gases de efecto invernadero. El ministro, no sabe aún, o no lo quiere saber, que el decreto que tiene preparado para el autoconsumo es el más restrictivo de todo el mundo. Y que corta la posibilidad a los ciudadanos de producir la energía que consumen a un precio más bajo que el que ofrece el sistema eléctrico, porque parece que aún tampoco sabe que España es el país de la UE donde es más barato producir energía a partir del sol o el viento, pues en aquellos emplazamientos más soleados, el precio del kWh generado puede estar por debajo de los 10 céntimos. Es por eso que este personaje es el tonto que coge un camino, y cuando el camino se acaba, el tonto sigue. “No lo sé aún”, ¡claro que no lo sabes!. Pero nosotros si nos hemos dado cuenta que su gestión deja muy claro pues es de los que se quedan mirando al dedo cuando alguien apunta a la Luna. Y eso es muy serio.
 
No se le puede poner un paraguas a todo aquel que quiera obtener energía del astro rey. No se puede pretender que paguemos por algo que es de todos. Incluso el propio Don Quijote recita unos versos para pedir ayuda al sol para que este ilumine los pasos de gobierno de su amigo Sancho cuando tomo posesión como gobernador de Barataria: «¡Oh perpetuo descubridor de los antípodas, hacha del mundo, ojo del cielo, meneo dulce de las cantimploras, Timbrio aquí, Febo allí, tirador acá, médico acullá, padre de la poesía, inventor de la música, tú que siempre sales y, aunque lo parece, nunca te pones! A ti digo, ¡oh sol, con cuya ayuda el hombre engendra al hombre!, a ti digo que me favorezcas y alumbres la escuridad de mi ingenio, para que pueda discurrir por sus puntos en la narración del gobierno del gran Sancho Panza, que sin ti yo me siento tibio, desmazalado y confuso» (Cap. XLV Libro II). Salud.