domingo, 7 de diciembre de 2014

“100 meses de insitencialismo”




     Gran invento ese de las redes sociales (rrss). Twitter, Facebook, WhatsApp o Instagram han entrado en nuestro día a día convirtiéndose en instrumentos poderosos de comunicación. Pueden hacer pública una noticia, un pensamiento, una propuesta, una idea o un improperio en 140 caracteres y un clip. Muchos pensaran que esto de las redes es cosa de chalaos, de chavalería, de grandes marcas o empresas para hacer publicidad. Pues no. Mira por donde resulta que el Vaticano, la organización tradicional y conservadora por excelencia, usó Twitter para anunciar al nuevo Papa. Y lo hizo porque era importante adelantar la noticia, hacerlo público antes que alguien le robara la exclusiva. Y ese, el hurto, es uno de los problemas de las rrss. Las propuestas pueden ser copiadas, hacerlas suyas y divulgarlas por otros canales tradicionales y afines a un público diferente. Pero el clip es inmediato, exponencial y participativo, deja huella y por tanto rastro. Los otros canales tardan horas o incluso días en divulgar la noticia. Llegan tarde. La tecnología no es ni buena ni mala, es como se usa lo que la condiciona. Como chascarrillo os diré que el Papa es uno de los líderes mundiales en las redes, ya que solo es superado por el otro Cristiano. 
 
Nos publica el 18 y Vos lo haceis el 19 y con copia a la misma fuente
     De ahí que este que les cuenta las cosas «con otros ojos» está muy presente en esos medios y al igual que el Vaticano los utiliza para lanzar sus propuestas o para divulgar estos corridos, en esas redes o en un blog. Y es que ya son 100 meses los que me llevan aguantando, más de 8 años, mirando y viendo de otra manera. Desde aquí se ha denunciado la partidocracia, los poltroneros, los amiguitos, a eso que ahora le llaman casta, las mentiras electorales, las recortes sanitarios y sociales, los 400€ o la falta de un plan Garoña o de autovías. Se ha hablado de comercialización (ahora lo llaman zonas funcionales), de que sobran las diputaciones o sobre que hacen esos que dicen representarnos en Madrid. Se criticó el rescate de Bankia y lo que nos había costado. Se dijeron los incumplimientos de uno y otro gobierno. Pero lo más importante se hizo y se hace desde aquí, desde el mundo rural, de lo pequeño a lo grande, desde un pueblo al mundo en 140 caracteres. Todo ello gracias al Crónica de Las Merindades, la ventana de la comarca. Y por ello, si alguien le apetece recorrer lo ocurrido en estos 8 años, en este enlace: https://db.tt/AEyX07Xq comparto los 100 «con otros ojos» de todos estos años. 100 meses de practicar el insitencialismo como actitud vital para conquistar la dignidad perdida. 
 
    El próximo número ya será el del nuevo año. Año importante y trascendental para nuestro futuro. Estamos muy hartos de tanto embutido de traje y corbata. Por ello tenemos que aparcar de una vez el derrotismo y comenzar a practicar el insitencialismo. Dicho de otra manera,  insistir, insistir e insistir, reiterar y porfiar hasta alcanzar lo que nos corresponde. Seguro que nada nos van a regalar pero en nuestras manos está cambiar está política de corruptelas, esta economía de salón y para ello dependemos, como ya está dicho aquí en este espacio, de nuestra actitud, de nosotros mismos.
 
    Para acabar no puedo hacerlo sin un párrafo de la mayor de las historias jamás escrita, historia que en 2015 conmemora el quinto centenario de la publicación de su segunda parte titulada El ingenioso caballero don Quijote de la Mancha”. Así que para tan redonda ocasión solo puedo hacerlo con aquella que en mi opinión es la mejor de sus reflexiones y relaciona la libertad con la dignidad del hombre: « La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra ni el mar encubre; por la libertad así como por la honra se puede y debe aventurar la vida, y, por el contrario, el cautiverio es el mayor mal que puede venir a los hombres.. que las obligaciones de las recompensas de los beneficios y mercedes recebidas son ataduras que no dejan campear al ánimo libre. ¡Venturoso aquel a quien el cielo dio un pedazo de pan sin que le quede obligación de agradecerlo a otro que al mismo cielo» (Cap. LVIII Libro II) Salud, #Iniciativate y practica el insitencialismo.

domingo, 16 de noviembre de 2014

“La Revolución de los sentidos y las emociones”



Este mes el corrido creo que muchos se pensarán me venía sencillo. Entre el foráneo mercadeo de jalogüin y los chorizos patrios, la cosa parecía clara de uebo. Pero no, mira por donde largaré sobre otra cosa, pues ya se ocupa la caja tonta de adoctrinar a la gente sobre el peligro rojo que acecha lustrosas poltronas de mandantes y mangantes. Pero aun así no es menos cierto y conviene recordar, que las cosas se han de llamar por su nombre y repetir aquello que dice que dejar de ser presidente o ministro del gobierno y ser contratado por un montón de pasta para asistir algunas veces al año a los consejos de administración de Iberdrola, Gas Natural o Endesa, eso no es lo que ahora llaman puerta giratoria, eso es codicia, afán excesivo de riquezas, llevárselo crudo o forrarse con descaro. Todo ello nos lo cuentan muy clarito en el documental “La Gran Estafa” del escritor y video-creador Simonfilm (http://www.youtube.com/watch?v=HSh8-uQw9Ag), donde explica el cambio de papeles que se produce entre los políticos y los sectores afectados por la legislación que los políticos crean.
 
Al hilo de lo anterior, Miguel Ángel Revilla nos explicó el otro día, en el acto de Iniciativa Merindades en Villarcayo, que en su opinión solo con 4 cosas se acabaría con los sinvergüenzas y la gente volvería a creer en las instituciones. Que paguen los ricos. Que a los jueces no les nombren los políticos. Que se acabe con los paraísos fiscales. Y que los políticos no puedan entrar en las empresas a las que han beneficiado. Parece sencillo, pero ¿quién pone el cascabel al gato?. A estas cuatro cosas añadiría una quinta de mi cosecha, pregonar el optimismo para que el sistema gire, porque la gente recuerda un tercio de lo que lee, la mitad de lo que escucha, pero recuerda todo lo que siente.
 
Y llegados a este punto, hastiados de hablar, oír, ver y leer sobre chorizos y robaperas, quisiera desde aquí dar una perspectiva diferente y mirar con otros ojos a esta noble tierra de Las Merindades y por extensión a todas las de este nuestro gran País: una mirada al optimismo. Parafraseando al gran Andy Stalman (http://www.brandoffon.com) y tomando prestadas sus palabras, comienzo con aquello que dice: “La próxima revolución será la de los sentidos y las emociones”. Y por ello creo que Las Merindades no son los logotipos de las instituciones o las organizaciones. No son sus pueblos por separado. Las Merindades somos cada uno de nosotros y lo que hacemos en ellas. Son la tradición, la cultura, la emoción, la comida, el paisaje, la historia, el trato. También son la interacción que hacemos cada día en las redes sociales o nuestras anónimas actividades cotidianas. Las Merindades tienen que ver con la construcción de algo original, porque tiene aspectos tangibles e intangibles que nadie más tiene, tiene cosas para decir que nadie más puede. No se pueden imitar Las Merindades. No hay arquitecto que pueda imitar sus construcciones, ni escultor que pueda esculpir su paisaje o escritor que pueda contar su historia. Todo ello es lo que la gente dice, siente y piensa. Todo eso son Las Merindades.
 
Y no se trata de ser grande, de cantidad, recursos o población, hay que ser grande en la actitud. El optimista siempre tiene en la mano un proyecto. El pesimista siempre tiene a mano una excusa. Por eso ahora que vienen tiempos de decidir, meditar, ser uno mismo,  debemos lograr que esa masa borreguil que creen que somos aquellos que mandan, se convierta en fuerza, en movimiento. Debemos elegir el bando de los optimistas, no solo porque van a crear un presente mejor, sino un mejor futuro, un futuro más alentador. Pues el tamaño que importa es el de la actitud con la que cada uno encaremos el día a día. Tenemos que tomar la iniciativa, recuperar lo que nos corresponde, acabar con lo rancio, girar este sistema para hacerlo mejor. Porque la historia que se construyó no hay que usarla como sofá, sino como trampolín. Debemos hacer esa revolución, ese encuentro entre un pasado increíble y un futuro prometedor. También don Quijote, después de la lucha con los carneros que tan caro les había costado y viendo a Sancho con muestras de mucha tristeza, pero teniendo claro que haciendo lo que deben, el éxito llegará tarde o temprano, le dijo: « Sábete, Sancho, que no es un hombre más que otro, si no hace más que otro. Todas estas borrascas que nos suceden son señales de que presto ha de serenar el tiempo y han de sucedernos bien las cosas, porque no es posible que el mal ni el bien sean durables, y de aquí se sigue que, habiendo durado mucho el mal, el bien está ya cerca. Así que no debes congojarte por las desgracias que a mí me suceden, pues a ti no te cabe parte dellas. » (Cap. XVIII Libro I) Salud e #Iniciativate

“la carrera frenética”


Ayer me preguntaba extrañado el amigo Ángel: ¿Qué está pasando en Villarcayo, que el ayuntamiento parece que lo regala?. La respuesta era evidente y le dije, ya ha empezado la carrera frenética cuya meta es mayo de 2015. Por eso y como manejan los dineros de todos, pueden permitirse alegrías ya que en el peor de los casos apechugaran los siguientes. Así que conviene ir asfaltando calles. Salir en los papeles enseñando dientes. Anunciar cuantiosas subvenciones para empadronados, reducidas al final en un costosísimo proceso burocrático que solo ha causado molestias a algunos vecinos afortunados con las migajas. O finalmente anunciar y presentar proyectos de costosas obras que en algunos casos están sin estrenar y sin visos de hacerlo, y que perfectamente podrían formar parte de la web www.DespilfarroPublico.com (de recomendada visita).
 
Vivimos unos meses donde parecen estar de moda las iniciativas políticas que dicen hablar claro, que proponen transparencia y honestidad y denuncian los abusos de la llamada casta o de los cargos públicos profesionales. Si esos como Gallardón, con más de 30 años de cargo en cargo bien remunerados, que dimite y abandona la política pero de inmediato es nombrado miembro vitalicio permanente del Consejo Consultivo de la Comunidad de Madrid, cobrando unos 8.500€ brutos mensuales, 5.500 netos, por ir a una reunión 1 vez por semana. Menos mal que se ha ido, si le llegan a echar ni te cuento. 
 
Está claro que en esto de la política lo fácil es presentarse por uno de los partidos grandes e incluso puede estar hasta bien visto. Y no pongo en duda las buenas intenciones de muchos, incluso de aquellos que justifican su decisión diciendo: «.yo me presento con estos porque es la única manera de hacer cosas por el pueblo, pero ni por asomo tengo esas ideas.» Ya, ya, seguro. Lo realmente difícil, si no te gustan esas ideas, es dar el paso e intentar defenderlo desde posturas independientes o minoritarias, desde plataformas integradas por ciudadanos libres de favores y deudas con partidos. Por eso, los grandes de la política, para evitar que los advenizos entren en su club privado, se han construido una máquina proteccionista a la que llaman Ley Electoral y con Ella nos ponen piedras en los zapatos. Pero si aun así seguimos caminando, nos aprietan desde las altas instituciones, donde esa misma Ley nos impide el acceso a los pequeños. Un ejemplo: si un grupo de vecinos quieren presentarse a su ayuntamiento, esa Ley les obliga a pasar por el notario y ser avalados por otros ciudadanos (art.187.3 LO 5/1985). Dicho de otra manera, si quieres presentarte a las elecciones en tu pueblo, previamente tus vecinos te tienen que avalar. En cambio, un partido político puede presentar en tu pueblo como candidato a quien quiera; como Bárcenas por Cantabria o ZP y Rajoy por Madrid. Por eso, no ahora sino desde hace tiempo, existen plataformas administrativas que hacen posible que muchos ciudadanos puedan presentarse a las elecciones sin compromisos ni obligaciones hacia los partidos, sino para con los ciudadanos que es lo real y honestamente democrático.
 
Al hilo de lo anterior, lo de contar públicamente el corralito o las puertas giratorias que tienen montado los profesionales de la política no es un invento de ahora. Algunos como éste que les cuenta las cosas vistas “con otros ojos” ya les viene relatando las marranadas de esos que dicen mandar. Así, en octubre de 2009 me refería a la forma de gobernar de ZP como «.tapar con tos un pedo En febrero de 2010 os conté «.parece que gobiernan en interés del partido y no del pueblo. Hacen lo que más votos les reporte, sin mirar lo que pide la ciudadanía.» O en marzo de 2011 definí las Diputaciones como «.un coto cerrado de sentadores bien remunerados y bien aleccionados.». Aun así ellos a lo suyo, alimentado la estupidez del pueblo y tratándonos como necios amparados en su propia estupidez.
 
Tenéis que recordar siempre que la Soberanía reside en el Pueblo, que existen formas democráticas de volverla a recuperar y que debemos evitar seguir perdiendo aquellos logros que tanto nos han costado conseguir. Es posible sin duda ya que hay alternativas. Así que como platicaban el caballero de la Triste Figura y su escudero haciendo honor a las aventuras camino de Puerto Lápice pensarlo serenamente: «…Aquí –dijo don Quijote- podemos, hermano Sancho Panza, meter las manos hasta los codos en esto que llaman aventuras. Más advierte que, aunque me veas en los mayores peligros del mundo, no has de poner mano a tu espada para defenderme… Por cierto, señor -respondió Sancho-…que yo de mío me soy pacífico y enemigo de meterme en ruidos ni pendencias. Bien es verdad que en lo que tocare a defender mi persona no tendré mucha cuenta con esas leyes...» (Cap. VIII Libro I). Salud y #JusticiaSinTasas

lunes, 1 de septiembre de 2014

“una caterva de encantadores”

Si algo queda claro es que Las Merindades no quieren Fracking. Unos claramente y otros de cara a la galería pero el rechazo mayoritario en la comarca es manifiesto. Gentes venidas desde todos los rincones de nuestra comarca y de las provincias limítrofes, junto a vecinos y visitantes de Villarcayo, unieron sus voces para gritar alto y claro: “Merindades SI, Fracking NO”.  Una muchedumbre hastiada del inmovilismo político servil pidió a grito pelado que se les hiciera caso y que transmitieran y pelearan allí donde les hemos puesto con nuestros votos lo que nosotros queremos, no le que les interesa a sus partidos o a ellos mismos.
 
La clase política o la casta como algunos ahora la definen, han perdido el respeto a los ciudadanos, a sus electores, a los que han prestado el poder a sus partidos. Viven en otro mundo, en su mundo, en sus aforamientos y privilegios, con sus asesores y su coche oficial. Son inalcanzables salvo en raras excepciones y cuando bajan a este mundo, cuando se acercan al vecino, lo hacen desde zonas delimitadas para ellos, con pases colgados al cuello. Pero, ¿quién les ha endiosado?¿Quién les ha permitido montar su mundo paralelo? Desgraciadamente nosotros hemos creado al monstruo. Hemos convertido la Democracia en una partidocracia clientelista y vergonzante. ¿Y qué podemos hacer? ¿Cómo me defiendo, cuando en la calle no puedo ni piar con la Ley Mordaza y a los juzgados no puedo acudir porque me falta dinero para pagar las tasas judiciales? ¿Qué puede hacer la ciudadanía cuando si denuncias a un aforado el proceso dura tanto que prescribe o se ha jubilado el chorizo (espetec honorable en Cataluña)?. Difícil es, con una justicia a su medida que se han montado, sin medios y convertida en lenta y tediosa que desespera a jueces y abogados.
 
No es la primera vez que digo que criticar es fácil, y cierto que así es. Pero más cierto es que gritar por nuestro futuro no es criticar es decir verdades. No como decir que la crisis se ha acabado. Ya llegará octubre Marianocho y a ver que nos cuentas. Ya me explicaras porque si todo está tan bien, el paro juvenil de España es del 54% y representa el 25% del de toda la zona euro. Pero claro esto es criticar y se tiene que callar. Pero para preocupación de apoltronados, cada vez somos más los que vemos las cosas “con otros ojos”. Los que vemos como el gobierno rescata a los bancos en lugar de rescatar a los ciudadanos. Vemos que se han recortado la sanidad, la educación y la justicia pública. Vemos que en tres años hemos perdido justicia y libertad, y ahora nos quieren quitar nuestra tierra y envenenar nuestra agua.
 
Los ciudadanos debemos actuar y lo vamos a conseguir, porque gobierne quien gobierne, debe gobernar el pueblo, deben gobernar los vecinos, porque el poder se lo cedemos temporalmente a los políticos, no se lo damos para que hagan lo que les dé la gana. Tenemos derecho a opinar y a decidir sobre nuestro futuro y el de nuestro hijos, decidir hacia donde nos dirigimos y eso fue lo que el 30 de agosto se grito por las calles de Villarcayo: “Queremos agricultura y no fractura, queremos agua pero sin gas. Y esa voz es la que se tiene que trasladar a donde se toman las decisiones, y decirles que en esta tierra ya tenemos Soriafobia. Por eso preocupa no ver a muchos de nuestros bien pagados políticos gritando a nuestro lado. Quizás no estaban porque sujetar una pancarta les puede privar de las prebendas de su partido dentro de unos meses. Porque es posible que pueda más la disciplina de partido que su vecino votante. Pero se les olvida que ese vecino es el que con su voto puede hacerle sentarse de nuevo en la poltrona y ese vecino empieza a estar harto de manipulación y de falsas promesas y su cabreo seguro convertirá su voto en cambio, abrirá ventanas y aireara esas rancias estancias del poder. 
 
Porque Las Merindades ya han abonado suficiente peaje energético a este País (nuclear, molinos, saltos de agua) y nunca se nos ha agradecido y cuando se acuerdan de nosotros los hacen para traernos el regalo del fracking. ¡Basta ya!. Quijote, que en arameo significa verdad (Q'jot) le dijo a Sancho hace 400 años justo lo que hoy hacen muchos políticos con los votantes «…Y no porque sea ello así, sino porque andan entre nosotros siempre una caterva de encantadores, que todas nuestras cosas mudan y truecan, y las vuelven según su gusto y según tienen la gana de favorecernos o destruirnos...» (Cap. XXV Libro I). Pero con el fracking todo es engaño y no encantamiento. Aquí se sirven de la mentira, falseando la verdad, aparentando ser lo que no es y por ello recuerda siempre aquellas palabras de Don Quijote que dicen: «…Créeme, amigo, que es menester rogar a nuestro Señor muy de veras que nos libre de malos hechiceros y de malos encantadores...» (Cap. L Libro II). Salud y FrackingNO.
 
A la amiga Consu para que sonría un rato y se mejore.

jueves, 14 de agosto de 2014

“La idiotez del pechero”

Cuando Marianocho Rajoy entró altivo y decidido en la rueda de prensa a contarnos en 27 minutos que esto estaba arreglado, que la recuperación era un hecho, que había venido para quedarse y que todos contentos podíamos irnos de vacaciones pues esto de la crisis se había terminado, solo pude pensar que este País es un cachondeo y que los que nos dirigen piensan que los pecheros somos idiotas. 
 
Sr. Rajoy, yo no sé de retórica macroeconómica. Yo no sé si un valor de crecimiento relativo del 1,5% revisado al alza es la hostia. No sé si la recuperación que usted pregona es la de todos o la de las altas instancias. Yo, como mucha gente, solo sabemos lo que ganamos. Solo sabemos que cada día cuestan más las cosas. Solo sabemos que si la crisis se ha terminado ¿porque el paro ha aumentado en 800.000 personas en sus tres años de gobierno y a pesar de su reforma laboral? Solo sé que su recuperación me ha venido acompañada de una subida de la luz en julio del 17,8% y que es la más cara de Europa. Solo sé que en ese mismo tiempo el presupuesto de educación ha caído un 24%. Que la ministra del confeti nos ha colocado el copago sanitario universal. Que Gallardón nos ha endiñado las tasas judiciales y encima nos dice usted Sr. Presidente, que la justicia “ahora” está tratando a todos por igual. Que hemos perdido libertades públicas que costaron décadas conseguir. Que 300.000 españoles se van cada año a trabajar fuera en busca de una salida real a la crisis. Que la corrupción que prometieron atajar nos cuesta 860 euros al año a cada español y los chorizos están en la calle, con sus aforamientos, sus trajes, sus buenos sueldos y sus bronceados. ”Me da igual la condena yo ya no soy político”, espeta Baltar (expresidente de la Diputación de Ourense y del PPdeG), condenado por enchufar, entre otros, a 104 amigos como funcionarios, ¿y que pasa ahora con esa gente que entró a dedo? ¿O que pasa con los del Tribunal de Cuentas que, supuestamente, conocían el examen? ¿Y Fabra, padre de la del “que se jodan” y expresidente de la Diputación de Castellón, que está juzgado y condenado a 4 años de cárcel pero que hasta septiembre el juez no le dirá cuando entra al talego? Claro tiene que broncearse antes de pasar a la sombra. O lo del alcalde de Torrevieja. O lo del Aneri en Madrid y los cursos de formación. Todos gente del PP, si, del PP el del Gobierno. Gente que dice haber dedicado su vida al servicio público, a los ciudadanos. Pero eso sí, bien pagados. Voluntarios dedicados al servicio público son Caritas, Cruz Roja, Protección Civil o las ONG’s, no el vivir del cargo político toda la vida. Que nadie piense que se me olvidan los demás: Los de los planes de pensiones en Europa, los de los ERE, lo del “Honorable President” Pujol, que se inventa una independencia para esconder lo robado. Sí, todos esos Baltar que tenemos en este País y que se pasean con la seguridad caciquil del favor de sus prebendas. Todos ellos estrellas rutilantes de ese firmamento de presuntos –y no tan presuntos– corruptos que forman parte de la colección “jeta ibérica” del álbum que vamos llenando de cromos.
 
Sr. Rajoy en este País se protege a los tunantes. Se achicharra al vecino. Se premia a los banqueros. Se persigue al del salario y se libera al que estafa. Eso es lo que ve el ciudadano que está en la calle desahuciado, habiendo 3 millones de casas vacías. Esa es su recuperación, pero no la del pechero y por eso le crece la nariz cada vez que habla.
 
Pero también he tenido la ocasión de escuchar al mundo real, al del esfuerzo y sacrificio, el que me contaron los deportistas que pregonaron las fiestas de Villarcayo. O el de los jubilados de la asociación Santa Merina que me invitaron a compartir mesa y mantel  y escuchar a aquellos que han vivido dos guerras, que han trabajado para sacar adelante a sus hijos y que muchos ahora lo hacen con sus nietos. Maestros de la cultura de la subsistencia. Expertos en crisis y recuperaciones. Aquellos que lograron todo lo bueno que ahora tenemos. Pude empaparme de la sabia sencillez que ahora no se aprecia y por ello va mi agradecimiento haciendo mías unas palabras de Don Quijote: «…Entre los pecados mayores que los hombres cometen, aunque algunos dicen que es la soberbia, yo digo que es el desagradecimiento, ... Este pecado, en cuanto me ha sido posible, he procurado yo huir …, y si no puedo pagar las buenas obras que me hacen con otras obras, pongo en su lugar los deseos de hacerlas, y cuando estos no bastan, las publico, porque quien dice y publica las buenas obras que recibe, también las recompensara con otras, si pudiera; porque por la mayor parte los que reciben son inferiores a los que dan... Yo, pues, agradecido a la merced que aquí se me ha hecho, no pudiendo corresponder a la misma medida, conteniéndome en los estrechos límites de mi poderío, ofrezco lo que puedo y lo que tengo de mi cosecha...»(Cap. LVIII Libro II) Salud, justicia y libertad.

“El derecho, la justicia y la política”


Es difícil en estos tiempos en los que abundan sesudos manipuladores de la razón, de la opinión y de la verdad, poder nombrar esas palabras sin que te entren ganas de airear un improperio. Entendiendo derecho como la facultad de hacer o exigir todo aquello que la ley o la autoridad establece en nuestro favor, no se puede entender que aquellos a los que la Ley se nos aplica no podamos exigir lo que en justicia es nuestro. Y derecho no es, que las Merindades pierdan el derecho histórico a una justicia basada en la igualdad y la proximidad, a una justicia cercana, por la desmedida ambición de un político que en lugar de hacer política pretende pasar a la historia cargándose una parte de la misma.
 
Cuando la política invade la justicia privándonos de nuestros derechos los gobernantes no lo hacen para favorecer al pueblo, lo hacen para intereses poco claros. Cuando la política se utiliza para proteger a unos cuantos, a una casta, en lugar de respetar el principio constitucional “de que todos somos iguales ante la ley” se pierde la esencia misma de la Carta Magna. Cuando el legislador cambia las reglas y no prevalece esa igualdad pasamos a ser ciudadanos de segunda. En un País donde ni el 5% de sus pueblos tiene más de 20000 habitantes y solo dos superan el millón (datos INE), se gobierna y actúa con modos y maneras urbanitas, por lo que el 95% que vivimos en pueblos pequeños (4892 tienen menos de 1000 habitantes, el 60% del total) estamos literalmente lo que se dice jodidos, pues paulatinamente acaban con todo. Se trata de abaratar costes dicen y por ello, que nos zurzan a los pueblos. Las Merindades, por ejemplo, solo Medina de sus 27 ayuntamientos supera los 5000. Nos han desruralizado, pero a lo malo. Han cambiado el equilibrio por un desarrollo ficticio, nada sostenible e insustentable. Todo no puede mirarse con ese criterio. Para la especulación si tenemos un potencial de ciudad, pero para los servicios básicos no lo somos. No es viable disponer de educación, sanidad, justicia o servicios como los vecinos de las ciudades. Todo no puede ser, alegan. Para eso somos de pueblo, gente ignorante, poco formada y fácilmente manipulable. Tontos en una palabra. Así nos llamó recientemente con malas artes en un juicio en Burgos un picapleitos de ciudad (no necesariamente listo) y que se dice abogado. 
 
Nos quitan médicos. El centro de especialidades no ha empezado a funcionar nunca. Nos parchean y estrechan las carreteras, pero no hacen ni un metro de autovía. Reabren Garoña para beneficio de Miranda. Nos colocan el fracking. Y ahora Gallardón va a dejar a Las Merindades sin nuestro juzgado de cercanía y lo convertirá en una sucursal de Burgos, que llaman una “sede desplazada", o lo que es lo mismo un mero registro de papeles. Pretende también este figura, suprimir los partidos judiciales, y así todos vamos a la capital, donde están los listos según el picapleitos.
 
Que manía tiene la política de cargarse derechos que son justicia histórica. Por ejemplo, ¿Por qué no modifican o suprimen las Diputaciones?. Eso que se creó hace 200 años, para dar servicio a pueblos de menos de 20.000 habitantes (en Burgos todos menos 3) y que pocos saben para que sirve, solo que cuesta un riñón. Siempre se ha dicho que es el sitio idóneo para corruptelas, clientelismo y caciquismo. Un lugar donde 25 señores, no elegidos directamente por los ciudadanos, dicen cómo se reparte la pasta. Donde 21 de esos 25 diputados son de las tres lugares donde no tiene competencias la Diputación. Ese lugar no solo no se quita o se arregla, creando un espacio de representación territorial, al contrario se le dan más dinero y competencias. Y claro está en la ciudad, donde los listos.
 
Pero dirán que criticar es fácil pero proponer no tanto. Por ello puedo asegurar que una justicia cercana es más eficiente y de mayor calidad. Porque la justicia ha de estar lo más cerca posible del ciudadano. Por eso, concentrar sedes judiciales en las capitales de provincia no es que sea una mala idea, es hurgar la herida del mundo rural. Y como decía Don Quijote, recordando lo tiempos llamados “Edad Dorada” y buscando la dicha de la felicidad en su discurso a los cabreros, donde nos confirma que aún hoy nada ha cambiado y seguimos buscando esa dicha: «…no había la fraude, el engaño ni la malicia mezclándose con la verdad y llaneza. La justicia se estaba en sus propios términos, sin que la osasen turbar ni ofender los del favor y los del interese, que tanto ahora la menoscaban, turban y persiguen. La ley del encaje aún no se había asentado en el entendimiento del juez, porque entonces no había que juzgar, ni quién fuera juzgado.”(Cap. XI Libro I) Salud y justicia cercana.

domingo, 1 de junio de 2014

"El canto del cisne"


Se nos acaba un mayo marceado y convulso en Las Merindades. Un mes que quedará en nuestra memoria como ese mes donde la realidad nos dio fuerte en el morro. Una realidad no deseada y angustiosa. La llegada de un obsequio para estas tierras de aquellos que dicen gobernarnos y cuidar de nuestra seguridad, nuestra salud, nuestro futuro; otro bondadoso regalo envenenado: el fracking. La gran mentira de la riqueza para todos, de la lotería del mañana. Aunque la realidad es bien distinta: el fracking no deja de ser el canto de cisne del gas
 
La mayoría de los que habitan Las Merindades y casi todos sus ayuntamientos han dicho no a la fractura hidráulica. Incluso el más reticente de todos ellos lo hizo recientemente, al apoyar la mayoría del PP lo que la oposición le había solicitado en tantas ocasiones. Resulta chocante utilizar como argumento de su negativa a ZP y a su ministro Sebastián al autorizar el fracking e indicar que el Gobierno de Rajoy ya se lo encontró en marcha. Pero parecen no recordar que el mismo ministro y presidente firmaron el cierre de Garoña y el PP ha revocado esa decisión. Ese Gobierno que ha cargado una tras otra leyes y derechos sociales, recortando a todos menos a los poderosos. Ese es el mismo que no querido revocar la implantación de la mentira del fracking. Nadie puede repetir hasta el cansancio los mismos argumentos cuando sabe que no son verdaderos. Aquellos que mienten con mala fe, que lo hacen tratándonos como objetos de su voluntad, haciéndonos creer que somos nosotros los culpables y especulando con beneficiarse de esa manipulación. Rectificar es de sabios, pero la sabiduría se ha de utilizar para hacerlo a tiempo. Si la decisión en Villarcayo se hubiera tomado cuando lo hicieron nuestros pueblos vecinos, hoy no estaríamos luchando contra el desaliento. Hoy Las Merindades no estarían preocupadas y desencantados con los que gobiernan. Hoy nadie dudaría que la declaración de Villarcayo sea papel mojado y que no servirá para que se escuche la voz de la comarca en el parlamente regional gritando Fracking NO, como ya se escuchó en el Congreso de los Diputados.
 
Este que escribe siempre ha pedido que para con el fracking las decisiones se basen en la prudencia, porque una de las partes de esa prudencia es que lo que se puede hacer por bien, no se haga por mal. Porque entiendo que la verdadera democracia es la del ciudadano, no la de los partidos y sus hombres de pasillo alejados de la realidad que nos toca vivir y donde nos han metido ineficaces vividores y sus amigotes. Se ha demostrado que el fracking es peligroso para la salud por mucho que nos intenten convencer de lo contrario, se sabe, y así lo ha dicho el Instituto Geográfico Nacional, que el uso de este tipo de técnicas fue la causa de los recientes terremotos del Mediterráneo. ¿Nos podemos permitir terremotos en estas tierras estando a las puertas de la reapertura de la central nuclear más vieja de España?
 
Las Merindades ahora sin el fracking y por habitante, es la comarca que más energía produce de España, en todas sus formas. Somos máximos exportadores de ese bien ahora insustituible. Y en cambio somos los grandes perjudicados de todo. Pagamos el recibo de la luz igual que todos. Las empresas que producen esa energía tributan fuera de estas tierras. No recibimos subvenciones (tipo Reindus) que si les llegan a cercanas tierras sin gravámenes nucleares. No tenemos ni un solo kilómetro de autovía. Tenemos una cobertura telefónica deficiente y un ADSL de vergüenza. Existen pueblos que aún no tienen TDT pues casi no llegó en su día la televisión. Recortados médicos o enfermeras. Sin hospital ¿Y todo eso dicen que lo arreglará el fracking?¿que traerá desarrollo técnico e industrial y puestos de trabajo? Ya, claro. Por eso yo digo que la mejor manera que conozco de producir etanol es tomando unos vinos o comiendo alubias.
Y como final os cuento que lo dicho son verdades y como creo que puede pasarme lo que al narrador de El Quijote, os cito sus temores al comienzo de la aventura «Donde se cuenta la industria que Sancho tuvo para encantar a la señora Dulcinea,  y de otros sucesos tan ridículos como verdaderos. Pues andaba temeroso de que «…no había de ser creído, porque las locuras de don Quijote llegaron aquí al término y raya de las mayores que pueden imaginarse… y así concluyo como él lo hizo, diciendo: «la verdad adelgaza y no quiebra, y siempre anda sobre la mentira, como el aceite sobre el agua.(Cap. X Libro II) Salud y #FrackingNO.

miércoles, 7 de mayo de 2014

“Mayo de rebuznos y títeres”


Nos llega este año mayo vocifero y cuentista. Nos viene con títeres y rebuznos. Y terminará como les interesa que acabe a los unos y a los otros. Lo malo de todo esto es lo caro que son estos títeres rebuznados. Según los Presupuestos Generales del Estado, son casi treinta millones de euros los que nos costarán a todos unas elecciones que tan poco interés despiertan en España. Además de esa pasta gansa, cada comunidad autónoma también les da “subvenciones” a los partidos con representación en sus parlamentos autonómicos (en Castilla y León ya sabemos quién se lleva la pasta).
 
Mientras todo el País vive un irrefrenable recorte en todo menos en lo que se refiere a impuestos, por gracia de Montoro el BOE publicó el mes pasado una orden por la que se aumentan las subvenciones a los partidos políticos para estas Elecciones Europeas. De esta manera por cada escaño que consiga un partido les pagaremos (ellos le llaman subvención) a escote 32.500 euros, a los que se han de sumar, 1,08 euros por cada voto recibido. La cantidad se ha incrementado en 306,5€, quizás pueda parecer poco un 1% de incremento, pero es cuatro veces más que el 0,25% que Montoro ha subido las pensiones. Y es más del doble que lo que se cobraba en 1989. Yo no conozco a ningún trabajador o pensionista que doblara su pensión o sueldo en el mismo periodo de tiempo. Pero aún faltan cosas. El Estado, luego todos, pagamos a los partidos políticos para que hagan propaganda electoral, eso sí, solo a los que tengan un escaño y un respaldo mayor del 15%, a razón de 0,16€ por elector. Hasta ahora solo les ha tocado a PP y PSOE, los demás, si superan el 6% se llevarán 0,11€ por elector o superando el 3%, cada elector vale 0,03€, pero claro está, solo si se logra un escaño. Para los que no saque escaño, ajo y agua. En resumen, los grandes, como siempre, usaran su poder y el dinero de los bancos (a estos si les dan créditos, que luego les perdonan) y la pasta de los recortes para que pase lo de siempre. Pero aquí algo si que se podía recortar, no en sanidad o educación, como por ejemplo en las papeletas ¿porque se mandan por correo si ya están donde se vota?. Otra cosa ¿por qué no pueden ser voluntarios para cubrir las mesas electorales y así mucha gente poder ganarse un jornal, en lugar de ir obligados y de mala gana?.
 
Y es que si lo piensas seriamente lo de eurodiputado es un chollo cojonudo. Cinco años viajando todas las semanas a Estrasburgo en primera clase con todos los gastos pagados. 6200€ al mes de sueldo limpio y 4299€ mensuales en dietas. Eso fijo, si tienen que ir fuera del parlamento, les sacuden otros 304€ diarios. ¿Y ese pastizal para qué? ¿Para qué cada 5 años nos recuerden lo importante que son las elecciones europeas? ¿Alguien se acuerda de quienes fueron los agraciados con este premio hace 5 años¿ Es más, ¿alguien sabe que han hecho aparte de jodernos la marrana? ¿Alguien sabe, por ejemplo, quien fue número 44 de la lista del PP hace 5 años?. Ella seguro que sí, los demás no. En esas listas aparecen situados apellidos de familias “de larga tradición política”, y junto a ellos agazapados pasilleros con sueldos de relumbrón y desconocida faena. Vuelven a surgir los empleos dactilares o los favores de partido. Porque la cosa está muy mal para todos y toca lo de llévate al niño para Bruselas y así aprende inglés.

Pero siempre se puede sacar una lectura positiva. Ya empiezan a verse otras formas nuevas de hacer política. Otras caras. Otros apellidos. Existen otras fórmulas no basadas precisamente en el peloteo y la dedocracia. Otros modos diferentes a los de hasta ahora, que como decía recientemente Pérez Reverte, han estado bendecidos para machacar la inteligencia y hacer imposible la libertad. Otros modelos que buscan la financiación particular como modo de hacer campaña y huyen de los bancos. Personas y proyectos en los que cabemos todos y que piensan en todos, no solo en el casi millón de euros y la agenda de contactos que tendrán cuando pasen los cinco años, que harán lo posible para que transcurran sin hacer ruido para volver a repetir otros cinco más.
 
Pero para llegar a ese objetivo ahora les toca rebuznar, y rebuznar más alto que el otro. Y si toca bailar, se baila, se anda en bici, o se hace de titiritero (mi respeto a los de verdad), todo sea por la subvención para el partido y el sueldo para el menda. Y por ello me viene a la memoria la plática que sobre tal habilidad tenía el bueno de Sancho Panza y así nos lo cuenta en la aventura del maese Pedro, su mono y el mal suceso de don Quijote en la aventura del rebuzno: «…que es necedad correrse por sólo oír un rebuzno, que yo me acuerdo, cuando muchacho, que rebuznaba cada y cuando que se me antojaba, sin que nadie me fuese a la mano, y con tanta gracia y propiedad que, en rebuznando yo, rebuznaban todos los asnos del pueblo, y no por eso dejaba de ser hijo de mis padres, que eran honradísimos; y, aunque por esta habilidad era invidiado de más de cuatro de los estirados de mi pueblo, no se me daba dos ardites. Y, porque se vea que digo verdad, esperen y escuchen, que esta ciencia es como la del nadar: que, una vez aprendida, nunca se olvida...». (Cap. XXVII Libro II) Salud
 

“Los jefes de Estado van al baño también. Son hombres”


El otro día cayó en mis manos un maravillo reportaje que Juan José Millas hizo sobre Uruguay y su presidente, Pepe Mujica. Y fue cuando me di cuenta de lo equivocados que están los ritmos políticos españoles. La prestigiosa revista británica “The Economist” ha nombrado País del Año a Uruguay “por su receta para la felicidad humana”, pero como decía Millas: ¿es que The Economist se ha vuelto gilipollas?. Pues realmente no. Bien es cierto que el Pepe es al menos peculiar y atípico como político. Vive en su “chacra” (casa humilde uruguaya) en lugar del palacio presidencial. Dona el 87% de su sueldo a un proyecto de viviendas para pobres. Sus paisanos dicen que “el Pepe es como nosotros, no esconde nada. Él va al supermercado, a la ferretería. Si tiene ganas de comer un churrasco, va a la carnicería. Él hace los mandados, no tiene servicio. Le pasa la escoba al piso. Le gusta conducir su Fusquita (un Volkswagen Escarabajo muy antiguo). Lo ven como a uno de los suyos, pues es coherente aplicando a su vida el grado de austeridad que predica para la de los demás. Cuando vino a España y le llevaron a ver al Rey dijo al ver la Zarzuela que aquello costaba un disparate y que: “no se puede tirar la plata de ese modo cuando hay tanta gente con necesidades”.
 
Vean la diferencia y las similitudes. En 2005, cuando ganó las elecciones el Frente Amplio, Uruguay se encontraba en plena decadencia, derivado del  desastre bancario argentino de 2002 y de las políticas neoliberales anteriores. El paro había logrado que el 40% de la población se encontrara por debajo de los niveles de la pobreza. Los salarios desplomados, la emigración masiva, la inflación insoportable, la deuda externa imposible de saldar. En resumen un país en estado de coma, deprimido, sin interés alguno para sí mismo ni para los inversores extranjeros. ¿A que les suena esto?.
 
Hoy el paro es del 6,5%. Los salarios igual que antes de la crisis. Liderando el ranking de inclusión social, gasto y acceso al trabajo, en relación PIB, de América. Todo ello mediante planes de desarrollo para crear empleo. Recuperación derechos laborales perdidos. Definición de pautas y nuevas condiciones laborales. Y sobre todo una política pensada para la mejora de las condiciones de vida de la mayoría de las personas, acompañada de una mejor distribución de los ingresos, aumentados gracias a un eficiente, moderno e igualitario control fiscal y recaudatorio.
 
En mi modesta opinión, en España no salimos adelante porque se está haciendo política de salón, no de ciudadanía. Se premia al que más tiene y la carga fiscal e impositiva aprieta al débil. Desde Europa cada día nos exigen más control salarial, más recortes sociales y laborales lo que produce más emigración. Se siguen políticas vacías, de tantos por ciento. La oligarquía energética y financiera manda. En lugar de quitar burócratas, enchufados, coches oficiales, direcciones generales vacias o empresas públicas sin trabajo, se incrementan los ingresos con lo que llaman regularizaciones o se bajan las inversiones diciendo que es control del gasto. Como dice Mujica: no es el perro quien se come el rabo, es el rabo el que atiza al perro. Ahora llegan elecciones y con ello seguro baja el paro. ¿Pero cómo? ¿Generando riqueza o cortinas de humo?.
 
Un ejemplo, según un informe de www.catastrociudadano.es la falta de liquidez de los ayuntamientos tras la burbuja inmobiliaria ha hecho que el Gobierno se invente una regularización catastral masiva para sanear las arcas municipales. Con esta medida y dentro de lo que llaman plan de lucha contra el fraude pretenden ahorrar 8.900 millones y recaudar 6.200. Pero ya imaginan quienes pagaremos anteriores alegrías y despilfarros que en nada han quedado. De momento a la mayoría de los propietarios de Las Merindades el próximo año su IBI les costará un 10% más. Si es que no te pillan con el tejado reformado, sacando la piedra o nuevas ventanas, que entonces el susto será mayor y con 4 años de atrasos de propina. Pero que nadie crea en subvenciones de migaja que nada arreglan. Y nada mejor sería que en lugar de subir el IBI a los que ya cotizamos, pagáramos todos el justo valor de lo nuestro.
 
Pero España siempre ha sido un lugar aficionado a arte de sacar los cuartos y si bien ahora dicen que pagamos todos (¿?), antes solo lo hacía el pueblo llano, los pecheros, (nobles y clero estaban exentos) y en eso siendo Sancho gobernador de Barataria tuvo que ingeniárselas para recaudar y de ello se quejaba un ganadero, de la presión fiscal, de los tributos confiscatorios y de lo que se da sin vender: «Señores, yo soy un pobre ganadero de ganado de cerda, y esta mañana salía de este lugar de vender, con perdón sea dicho, cuatro puercos, que me llevaron de alcabalas y socaliñas poco menos de lo que ellos valían». (Cap. XLV Libro II) Salud.

“Salud, Justicia y Dignidad”


El pasado sábado unos cientos de personas gritábamos por las calles de Villarcayo y en su plaza proclamas a favor de la Sanidad Pública y en contra de los recortes que la atención sanitaria sufrirá en el medio rural. En medio de aquella fusquia, me vino a la mente una estrofa de la canción de Mana “justicia, tierra y libertad”. En ella el grupo mejicano decía: ¿Cómo tendríamos dignidad?/Cómo desearía yo./Cómo desearía el amor./¿Cuándo tendremos la democracia?/Cuando tumbemos la burocracia/¿Cuánto desearía yo?/Menos demencia y más amor. Y de parafrasear ese título salió la cabecera y el argumento de la letanía que ahora cae en sus manos.
 
Todos deberíamos ser dignos de poder acceder en igualdad de condiciones a la sanidad y a la justicia. Si aquellos que nos gobiernan propuestos por partidos, pero elegidos por nosotros, no hacen lo posible para que la premisa anterior se cumpla o es que no sirven para gobernar o defienden otros intereses que para los que fueron elegidos. Por ello cualquier recorte o perdida de plazas de profesionales de la salud pública significa dejar de tener gente capaz al servicio de los ciudadanos y por lo tanto una merma en la atención. Cuando esto ocurre los vecinos afectados hacen suya una de las acepciones de salud: Precaverse de un daño ante la más leve amenaza.
 
El traspaso de profesionales sanitarios de las áreas rurales a las urbanas significará una reducción de la calidad asistencial, ya que los parámetros aplicados para llevar a cabo esta reorganización son más que cuestionables. La dudosa efectividad del Plan es tal, que para el cálculo se han basado en que las visitas a los consultorios de los pueblos duplican a las de las ciudades, argumento más que suficiente para que no se reduzca profesionales en el mundo rural. En cambio y sorprendentemente quitan sanitarios de los pueblos, o cuando se jubilen no vendrán nuevos, para llevarlos a la ciudad. 
 
Un ejemplo más de que tenemos “muchos jefes para pocos indios”. Así funciona este País. Cuando solo se ven y sufren recortes. Cuando se jubila o se echa a la calle a los que de verdad producen, ya el gobierno se han encargado de abaratar el despido, aparecen por todos lados y más en la administración, organigramas (que es el nombre bonito que les gusta usar) repletos de: directores, jefes, responsables, supervisores, coordinadores. Personajes habitualmente nombrados a dedo. Generalmente carentes de conocimiento o formación. Pero con una gran virtud: la fidelidad al jefe que les puso en el cargo. Lo habitual, y sobre todo cuanto más arriba se mire, es que disfruten de nóminas holgadas no acordes a estos tiempos y sus tareas las realicen los indios de capas inferiores, ya que es habitual que no sepan hacerlo. Cuanto más se aproxima el cargo al de indio, la cosa va cambiando. Sucede con bastante asiduidad que a un profesional ya saturado, le pongan un cargo y tenga que hacer las dos cosas, su trabajo y el del jefe que tiene por encima. Todo ello a base de meter más horas, no reconocidas y mucho menos pagadas, porque de cobrar se encarga el “gestor”, el que llega a media mañana y encima les cuenta lo bien que le ha ido el fin de semana. 
 
Por eso es de justicia darle a cada uno lo que le corresponde o pertenece. Es de justicia el derecho, la razón y la equidad. Por eso los que salimos a manifestarnos pedimos justicia para que se regule la igualdad o la proporción que debe haber entre las cosas, cuando se dan o cambian unas por otras. Por eso el sábado gritamos que no se quiten indios cualificados que cuidan de nuestra salud y que desaparezcan muchos de esos jefes con cuyos sueldos se podrían pagar y remediar muchas de las carencias sanitarias del medio rural. Y si existe justicia el Plan será revocado y si no es así aquellos que continúen adelante con tal desagravio no serán dignos de representarnos y gobernarnos.
 
Para acabar esta plática compararé el hacer de los vecinos libres de Las Merindades con aquel loco don Quijote que curiosamente nunca perdió la compostura, a pesar de su locura y de todas las peripecias que le llevaron a las situaciones más grotescas y humillantes. Y si su figura se nos presenta de vez en cuando algo grotesca, la culpa no la tiene él, sino esta sociedad contaminada. «… que tiene para sí ser tan locos los burladores como los burlados, y que no estaban los duques dos dedos de parecer tontos, pues tanto ahínco ponían en burlarse de dos tontos. ». (Cap. LXX Libro II) Salud.

“Obra social y derecho a decidir”


Cuando estas letras que he puesto con un cierto orden caigan en sus manos se habrá cumplido un desagravio más en Las Merindades: el cierre del centro social de Caja Burgos de Villarcayo. Tras muchas décadas abierto y haciendo posible que nuestros mayores tengan un buen lugar para relacionarse, pasar un buen rato o realizar actividades, la Fundación Caja Burgos (actual gestora del local) ha decidido cerrarlo, pues para cumplir con su plan estratégico hasta 2016 ese espacio no es importante y priorizaran otras actividades con mayor repercusión social. ¿Pero que puede tener más valor social en el mundo rural, donde pocas oportunidades de entretenimiento se tiene, que permitir la socialización de sus habitantes?. No se entiende que la nota de prensa de la Fundación sobre ese plan estratégico recoja de manera preferente que: “Potenciará de manera especial las actividades sociales, para mayores…” y luego cierre sus locales. ¿Quizás sea más prioritario para la Fundación Caja de Burgos mantener el sueldo de los 17 ejecutivos que la gobiernan? La Fundación Caja Burgos considerará más estratégico donar 50.000€ a un grupo musical de la capital que tener abiertos centros de jubilados. Alguien debería explicar porque ha caído el presupuesto de obra social en los últimos 5 años de 28 a 14 millones. Las prioridades estratégicas de la Fundación Caja de Burgos son las que han echado a nuestros mayores a la calle para los que en ella mandan puedan seguir disfrutando de su momio. Espero que la Fundación reconsidere su postura.
Y es que enero nos ha llegado fuerte en noticias controvertidas. Otra cosa que a nadie le ha pasado desapercibida es la apertura de la primera gran superficie en Las Merindades. ¿Pero de verdad era necesario un establecimiento de estas características en Las Merindades?. En mi modesta opinión entiendo que no. El pequeño y mediano comercio de la comarca y en concreto el de Medina, está temblando. El productor local preocupado por la entrada de un distribuidor tan potente. Los otros supermercados generalistas viendo como capear este primer envite. La desilusión no ha tardado en aparecer. Donde las empresas de construcción de la comarca vieron una oportunidad en una obra de 1.2 millones, se quedó en migajas. El mana del empleo tan publicitado por empresa y ayuntamiento ha quedado también en poco o casi nada, ni en Medina. Incluso las consecuencias en el empleo local no han tardado en mostrar su amarga realidad, cierre de negocios y destrucción de empleo asentado. ¿Y el consumidor, sale beneficiado?. Pues quizás sí ¿pero a qué precio?. ¿A que la riqueza generada se marche también al Mediterráneo, como con lo anterior? Una posible solución a tanto desasosiego puede estar en establecer acuerdos con empresas de Las Merindades para que puedan ofrecer también sus productos en ese establecimiento y por tanto en igualdad de condiciones. Sea como sea, el tiempo lo dirá.
¿Y Garoña?, pues volverá a producir pues el dinero manda. Las empresas que también se llevan la pasta fuera de estas tierras han impuesto sus intereses y presiones al Gobierno y este ha tragado, o quizás, los políticos negociadores se han asegurado un sillón en los consejos de administración de esas eléctricas. Y aquí nos venden que es una buena noticia para todos. Otra vez el empleo como excusa. ¿Empleo para quién? ¿para vitorianos o mirandeses?. Aquí otra vez migajas. Y los demás, esos todos que somos la mayoría ¿en que nos beneficia?, ¿nos costará menos la luz?, ¿tendremos mejores carreteras?, ¿volverá aquello que nos quitaron por los recortes en sanidad, servicios sociales o educación?¿Nos asegurará que el juzgado de Villarcayo no desaparecerá?. Todo ello solo tiene la misma respuesta que lo anterior: NO.
Pero claro nosotros no tenemos derecho a decidir unilateralmente nuestro futuro como los catalanes. A nosotros nos imponen las decisiones desde Madrid o Valladolid y sin preguntar. Por eso Gamonal ha sido lo mejor de enero, la prueba de que el error se puede corregir. Llevamos tanto años viviendo la opresión oficial que no les debería suponer mucho esfuerzo a los mandantes escucharnos para compensar mínimamente tanto desagravio. Que dejen de usar ese lenguaje que solo sirve al poder, y utilicen el que le sirve a la gente, el de todos, el de la realidad. Por eso el Quijote nos demuestra que la verdad para Quijano es relativa a la mente que la forja: «Y no porque sea ello así, sino porque andan entre nosotros siempre una caterva de encantadores, que todas nuestras cosas mudan y truecan, y las vuelven según su gusto y según tienen la gana de favorecernos o destruirnos; y así eso que a ti te parece bacía de barbero, me parece a mí el yelmo de Mambrino, y a otro le parecerá otra cosa». (Cap. XXV Libro I) Salud y ¡Aúpa Gamonal!.
                                                                              …A esos mayores de Villarcayo