martes, 15 de mayo de 2012

"Justicia con Las Merindades"

No puedo permanecer impasible. No puedo más que irritarme por tan inapropiada propuesta. Ahora en lugar de pasar del viernes de Dolores al mayo de las flores, pasaremos al mes de la insolencia. Y digo esto pues tres vocalas (Margarita Robles, Inmaculada Montalbán y Gabriela Bravo) y un vocal (Manuel Almenar) del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), han elaborado un sesudo informe, sin venir a cuento, sin más intención que la de preocupar al populacho, por si acaso no estuviera bastante preocupado, y soltar que a España le sobran casi la mitad de sus juzgados. Cebándose particularmente con Castilla y León al proponer que deberíamos tener 16 sedes en lugar de las 41 actuales. Y si hablamos de Burgos, aquí se han cubierto de gloria, aconsejando suprimir 4 de los 7 partidos judiciales actuales. Bueno. Bueno. Ya les vale.

“Todos querríamos un juzgado en la puerta de casa, pero no es posible ni asumible”. Así de a gusto se quedan en sus conclusiones. ¿Les parecerá bonito?. Pero vamos por partes y de contrasentidos. Uno de estos vocales, Manuel Almenar, expresó en el periódico El Mundo en junio de 2011: «podríamos distinguir tres factores que inciden de modo directo en el incorrecto funcionamiento de la Administración de Justicia: el exceso de litigiosidad, el déficit de planta judicial y las carencias e ineficiencia de la organización en que se apoya. Traducido al castellano común (que por cierto también nació en estas tierras): que nos gustan los pleitos, que faltan jueces y que estamos en la cola de eficiencia judicial (ocupamos el puesto 38 entre los 47 países del Consejo de Europa). Igualmente la vocal Margarita Robles (no confundir con la procuradora que entiendo no estará muy deacuerdo con estos planes) en una entrevista de octubre pasado y en respuesta a la pregunta de que los españoles vemos la Justicia lenta, anticuada y complicada, ella dice: «Desgraciadamente sigue siendo muy lenta y eso la convierte en menos justa a pesar del trabajo que hacen los 5.000 jueces en España. Algo que remarco porque son muy pocos proporcionalmente respecto a los que hay en otros países. Además, debido a la crisis económica, la gente acude más a los tribunales…». Los dos coinciden. ¿Entonces?; ¿por qué coño plantean lo contrario solo medio año después?. ¡Que tomadura de pelo!.

¿Y en Las Merindades que va a pasar?. Pues que pretenden llevarnos a Miranda. ¿Y como han llegado a tan “sabias” conclusiones?. Pues basándose en que los partidos han de contar con más de 100.000 habitantes. Miranda no los tiene y necesita de Las Merindades para ello. Entonces, ¿por qué no se agrupa Miranda en el de Villarcayo?. Y esto no es ninguna burrada. Me explico: el segundo criterio que emplean es que el desplazamiento hasta el juzgado no podrá exceder de una hora a través de las vías de comunicación existentes. Desde luego eso Miranda no lo cumple ni de lejos, y si no que se lo digan a los de Bricia, Valdeporres, Valdebezana, Mena, Manzanedo, Sotoscueva, Santa Gadea o Zamanzas. Y de lo que llaman carreteras para que decir nada. En cambio y a pesar de las carreteras, Villarcayo si lo cumple. Finalmente, según el CGPJ, no es necesario desplazarse al juzgado ya que existen “las comunicaciones telemáticas y las nuevas tecnologías”. ¿Dónde, en su despacho, donde tienen fibra óptica?. ¡Que fácil es tomar decisiones desde un mullido sofá!. Aquí, señores vocales, en Las Merindades, con un población envejecida y poco habituada a las tecnologías, internet aún no llega a todos los rincones, por lo que como no nos comuniquemos telepáticamente mal vamos.

¿Pero donde quieres llegar Pepe?, pensaran algunos. Pues fácil a lo que no admite interpretación. Si se agrupan juzgados, se agrupan asuntos y sobrará personal. Se tendrán que realizar obras para adaptar los actuales edificios a su nueva dimensión. Se cerraran despachos de abogados, que a su vez tendrán que despedir a sus empleados. El sector servicios también se verá afectado. Además de lo anterior, esta medida supondrá un grave perjuicio para los ciudadanos, para la eficiencia judicial y de los profesionales en el desarrollo de su actividad. ¡Justo lo contrario de que supuestamente pretenden!. Pero ya existen ya excepciones. Ya empieza el mercadeo. El presidente de la Rioja ha logrado el compromiso de Gallardon para que no suprimir ningún juzgado en esta comunidad, cuya extensión es poco más que Las Merindades.

Si a todo lo anterior añadimos que la historia de Villarcayo y de Las Merindades está unida al mundo de la Justicia. Que los primeros Jueces de Castilla y por tanto de España, Lain Calvo y Nuño Rasura, impartieron justicia en estas tierras en nombre del pueblo al no estar bajo la justicia del Rey. Que en 1560 aquí se estableció la sede del Corregimiento de Las Siete Merindades para impartir la justicia del Rey. Que desde 1834 hasta hoy es cabecera del Partido Judicial. Por tanto la palabra Justicia representa la identidad de Las Merindades, identidad de sus habitantes y el significado de su historia. No permitamos que se implante e imponga esta insensata idea decidida señalando con el dedo índice sobre un mapa, pues no debemos olvidar que aquel pueblo que pierde su identidad y su historia no es pueblo y desaparecerá irremediablemente.

Quizás nos tomen por bobos. Quizás nos tomen por mansos. Pero muchos diremos que NO y por ello os dejo esta reflexión de Alonso Quijano para que cada uno saque sus conclusiones: «Mis intenciones siempre las enderezo a buenos fines, que son de hacer bien a todos, y mal a ninguno: si el que esto entiende, si el que esto obra, si el que de esto trata merece ser llamado bobo, díganlo vuestras grandezas, duque y duquesa excelentes » (Cap. 32, Lib II).

Salud, Identidad y Justicia

NOTA: Publicado en Cronica de Las Merindades mayo 2.012

1 comentarios:

repoblandoesgerundio dijo...

De acuerdo. Aunque solo fuera por "finesse" historica, las Merindades no entran en las crisis postmodernas!