jueves, 17 de febrero de 2011

La Comarcalización de las Merindades un asunto pendiente

Las especiales características de Las Merindades (baja densidad de población, elevado número de pequeños municipios y una fuerte concentración de población en los dos núcleos de población de la Comarca, Villarcayo y Medina de Pomar) dificultan la prestación de servicios que requieren y demandan los habitantes de todos los rincones de su geografía.

Las administraciones públicas deben favorecer la oferta de servicios públicos básicos que eliminen las injustas diferencias existentes y corregir los desequilibrios territoriales con el objetivo de mejorar la calidad de vida de los ciudadanos.

Con el objetivo esencial de mejorar el desarrollo y vertebración del territorio de Castilla y León y, por tanto, afianzar el futuro de toda la Comunidad Autónoma, se deben potenciar nuevos modelos de organización territorial, más eficaces, ágiles y cercanos a estos ciudadanos. La solución no es otra que la comarcalización.
La comarca se presenta como el medio más adecuado para complementar o subsanar las carencias municipales y elevar la calidad de vida de los ciudadanos, por su funcionalidad, por su adaptación al territorio, por su cercanía y por su idoneidad para la organización de muchos servicios.
La Constitución Española reconoce a las Comunidades Autónomas la competencia para determinar en su territorio la organización general de las entidades locales y el Estatuto de Autonomía de Castilla y León en su artículo 19.3 ya contemplaba a la comarca como entidad local. En este marco normativo, y con ese espíritu regulador se promulgó la Ley 1/1991, de 14 de marzo, de creación de la Comarca de El Bierzo. Recientemente modificada por la Ley 17/2010, de 20 de diciembre, ha demostrado tras 20 años la utilidad y el acierto en este tipo de entidades para el desarrollo socio-económico de El Bierzo, en la medida que han permitido las competencias que legalmente le fueron atribuidas, los medios y recursos de que ha dispuesto y la organización de que se dotó en el momento de su creación en 1991.

Así pues, la comarca es una entidad local territorial, con personalidad jurídica propia, que goza de capacidad y autonomía para el cumplimiento de sus fines, y con competencias propias.

Pero no es posible el nacimiento de las comarcas sin la participación y la voluntad de los municipios que las componen y de las mancomunidades de municipios que gestionaban determinados servicios, y que ha conseguido a lo largo del proceso, una experiencia favorable para mejorar la calidad de vida de sus ciudadanos.

Aprovechando precisamente esta positiva experiencia de El Bierzo se ha de buscar adaptar la organización y el funcionamiento de la Comarca a las necesidades de la sociedad actual, configurándola para evolucionar en sentido paralelo a las demandas sociales, que exigen a las administraciones públicas la prestación de servicios modernos, ágiles y eficaces.

Existe, además, un deber constitucional, que exige potenciar la autonomía y la máxima intervención posible de las entidades locales en los asuntos que afecten directamente al círculo de sus intereses territoriales propios, y que deriva del principio constitucional de descentralización.

Como quiera que de los dos condicionantes que son requisito fundamental para alcanzar el estatus de Comarca para Las Merindades, uno de ellos, la concurrencia de unas características geográficas, sociales, históricas y económicas que la singularizan de cualquier otro territorio castellano-leonés, se cumple sin ningún género de dudas. La historia y la propia naturaleza se han encargado de moldear el entorno natural y urbano, como de forjar el carácter y la personalidad de sus habitantes.

Siendo necesario por tanto el cumplimiento del otro requisito que no es otro que la aceptación y solicitud de cada uno de los municipios de Las Merindades para llevar a cabo ese proceso de comarcalización, es intención de Iniciativa Merindades de Castilla presentar una propuesta en este sentido en los ayuntamientos de la Comarca y reunirse con los agentes sociales y empresariales para hacer generar, si cabe aún más, un sentimiento de comarca y establecer la voluntad política de llevarlo a efecto.

Es evidente que si la experiencia de El Bierzo ha sido tan buena, también lo ha de ser para Las Merindades. Si para parte de la provincia de León es bueno tener su administración del Medio Ambiente, para la comarca de Las Merindades también lo será. Si para el Bierzo Leones es bueno tomar sus propias decisiones sobre “Cultura, Deporte, Industria, Juventud y Educación” también para nosotros lo será. Si en el artículo 1º de la nueva Ley para la Comarca de El Bierzo se establece que en esta gozará de respeto y protección la lengua gallega, porque no van a ser merecedoras Las Merindades como cuna del Castellano, lengua oficial de la Comunidad y de España, de poder decidir sobre su futuro, debiendo facilitar la Comunidad de Castilla y León la participación de la Comarca de Las Merindades en las actuaciones que realice para la promoción de todas aquellas actuaciones que afecten a su ámbito territorial.

Desde Iniciativa Merindades de Castilla, creemos que YA TOCA. Ya es el momento de que las decisiones para Las Merindades, se tomen desde Las Merindades. Por ello hemos elaborado un borrador de Ley para la Comarca de Las Merindades, para demostrar que no es tan difícil y que solo es una cuestión de voluntad política. Es algo que no nos pueden negar desde la Junta de Castilla y León, pues pedimos exactamente lo mismo que aprobaron hace menos de 2 meses para El Bierzo.

jueves, 3 de febrero de 2011

Retráteme el que quisiere, pero no me maltrate

40 minutos tardé el otro día en llegar de Villarcayo a Villasana, sin nieve y a media mañana. Tanto fue el tiempo que me permitió incluso pensar. Y pensando, pensando, llegue a la conclusión que último operario que manejó la maquina que pinta las rayas de la carretera le debieron pillar la hora del almuerzo en el tramo del alto del Cabrio a la infame rotonda de Villasana. Me explico: 14,2 km. es la distancia y solo es posible adelantar en 4 tramos que suman 1,9 km. Desde el Cabrio hasta Paradores el tío de la brocha solo la subió 700 metros. El resto línea continua que te crió, ¡6,7 Km.! Si te coge un vehículo lento, vas listo. 
Tras “disfrutar” de esos 700 metros de raya intermitente: ¡a frenar que te retratan!. Y mira por donde me vino a la memoria esa frase de Don Quijote “Retráteme el que quisiere, pero no me maltrate; que muchas veces suele caerse la paciencia cuando la cargan de injurias.” (Cap. 59 Libro II). Y a fe que es bien cierto. El maltrato llega justo desde ese punto. Es que la línea continua se antoja interminable. Y claro se le cae a uno la paciencia cuando además te sale un anuncio de la Junta en la radio donde te sueltan las bondades de las grandes obras en carreteras que han realizado. En Valladolid, supongo. ¡Joeeeer!, que dice mi sobrina. Por cierto su padre lo sufre a diario como otros muchos vecinos de Las Merindades y trabajadores que vienen a ellas.

Todo esto viene a cuento pues en estos días nuevamente se vuelve a mentar la entelequia de pago. Otra vez vuelve a surgir como quien no quiere la cosa la dos mares. Y una vez más se nos vende como algo necesario pero como que no se quiere. Y surgen otra vez las preguntas ¿Realmente a quién le interesa poner una vez más este debate sobre la mesa?. ¿Quién saca rentabilidad política a la superflua e inconsistente polémica de la ya famosa autopista?. Y Ante esto me vuelvo a preguntar. ¿No nos estaremos equivocando?.

La respuesta es clara, vuelven las elecciones. Vuelven los cuentos de la lechera. Para algunos que llevan años pisando alfombras de oro y estas se han oxidado, resulta recurrente y muy productivo culpar al contrario de sus incumplimientos. Resulta cuanto menos grotesco que desde ciertas instituciones se pida que se cumplan compromisos cuando ellos mismos no han sido capaces en muchos años de arreglar las carencias de su competencia. Ejemplos muchos pero un par de ellos de muestra: unas infraestructuras dignas o un modelo sanitario acorde para Las Merindades. 

Y bien está y así lo reclaman con toda la razón y diciendo que es una cuestión de supervivencia. Es justo eso. Supervivencia, la acción y el efecto de sobrevivir. Pero creo que esa supervivencia esta condicionada a un parámetro importante: el tiempo. No podemos sobrevivir siempre. La necesidad hace que agudicemos el ingenio y claro está, o miramos al futuro de norte a sur o nos condenamos a esperar a que se vuelvan a gastar nuestros dineros en proyectos más que cuestionables de este a oeste.

Francamente el problema principal es la resignación que estamos viviendo en esta época. Si a esto añadimos, la incertidumbre y desconfianza en la que se vive en este País, nos encontramos con que la gente realmente es maltratada, es injuriada y está perdiendo la paciencia. Esperemos que para bien. Llegan nuevamente elecciones y la cuestión está en la cantidad de vaselina, pues el culo ya lo tenemos puesto.