lunes, 30 de agosto de 2010

Villarcayo - 450 años capital de Las Merindades

Corrían los últimos días del mes de agosto de 1560, cuando llegó a estas tierras de Las Merindades de la Vieja Castilla, el Doctor Mendizábal (Gaspar López de Mendizábal), Oidor de la Audiencia de Valladolid, con el cargo de Juez de Residencia y Justicia Mayor de todas ellas. El celo de Felipe II por el prestigio real y la escasa influencia de los Velasco en la segunda mitad del siglo XVI, hicieron que tras la muerte de Pedro Fernández de Velasco, IV Condestable de Castilla, el Rey tomara esa decisión. La misión de Mendizábal era la de rescatar la Justicia Mayor y la Alcaldía en la Castilla Vieja de los Velasco, convirtiéndola en un Corregimiento, cuya sede seria Villarcayo, dejando a Medina de Pomar y los Velasco solo autoridad para nombrar a las justicias locales, meros conocedores en primera instancia de los pleitos.

Pero aparte del nombramiento en sí, lo extraordinario del hecho fue la manera en que este ocurrió. Estamos hablando del mediados del siglo XVI, con un estado absolutista y en cuyo imperio no se ponía el sol. Pero en cambio este alto funcionario del Reino, citó a los representantes de Las Merindades y de viva voz estos expresaron sus preferencias sobre el lugar más idóneo para establecer la capital y sede. Fue el Doctor Mendizábal quien en última instancia eligió, pero antes hizo honor a su cargo y escucho a los propios habitantes de estas tierras, quienes “democráticamente” y en concejo abierto decidieron otorgar ese honor a Villarcayo. Hernando de Velasco, vecino de la Merindad de Valdeporres, Juan López de Medianilla, vecino de la de Castilla la Vieja, Pablo de Valdivielso, vecino de la de Valdivielso, Diego de Vivanco, vecino de Villalaín y Pedro de Brizuela, expresaron sus preferencias entre Torme, Miñón, Villarcayo o Bisjueces; resultando que cuatro de los cinco eligieron Villarcayo, como lugar más indicado para establecer la Audiencia de Las Merindades.

Aún así y antes de tomar la decisión, Mendizábal recorrió estos pueblos y el 30 de agosto de 1560 para dar cumplimiento a su Real Provisión, estableció que Villarcayo sería la capital de las Siete Merindades y la sede de la Audiencia Real. Y lo expresa en estos términos: "quel dicho lugar de Villarcayo está en medio de los dichos dos lugares (Torme y Bisjueces) y el archivo de las escrituras de la dicha Merindad de Castilla Vieja y provisiones y cartas tocantes a las dichas Merindades y el sitio dél es más espacioso e tiene ribera del río Nela y lugar pasajero de los puertos de mar para Castilla y de caminos arrieros, y pasan por él con provisiones e bastimentos, y la villa de Medina de Pomar en donde la dicha audiencia ha residido, es del Condestable de Castilla, e no cae en las dichas Merindades".

La historia la escriben los hombres y son las fazañas de estos las que hacen más o menos grande un lugar dentro de ella, y por ello hoy 450 años después la Villa de Villarcayo le deben un agradecimiento especial a aquellos cinco Merinos y al natural de Oñate.

lunes, 2 de agosto de 2010

De España y de españoles

               Coincido con Carlos Carnicero cuando al calor de la victoria española en el mundial escribió que "como no amé este deporte cuando era niño, mi relación con él ha sido distante y difusa: pero de repente he entendido que como casi todas las cosas de la vida que canalizan emociones colectivas tienen mucho más de lo que aparece en la superficie. Entonces entendí que las patrias valen lo que uno pueda sentir por ellas sin aspavientos excesivos.". Y es que nos guste o no, el gol de Iniesta (uno de esos locos bajitos) hace que al menos un día se hable bien de España y de los españoles. Ese gol evidentemente no acabo con la crisis, ni con la estupidez de los gobernantes, ¡pero que cojones!, ese día me hizo sentirme mas contento que el anterior. Y fue sencillamente así, porque vi mucha gente contenta a mí alrededor. Porque aquellos que por suerte nos ha tocado nacer en este tiempo y coincidir es este País para celebrarlo debemos estar bien y orgullosos. Y mira, aquellos que la noche de la final, a pesar de haber nacido en la tierra de la piel de toro (con mordisco parlamentario), se sintieron holandeses, hace unos días alemanes, antes portugueses, paraguayos, chilenos, hondureños y sobre todos suizos; que les den por donde amargan los pepinos. Pues ya se que la alegría dura poco en casa del pobre, pero por lo menos esa estrella ya no la quitan ninguno de los 17 parlamentos, por mucho que lo deseen.

                 Pero también me sentí mal, pues me dolió que españoles que viven en esta nuestra España tuvieran que irse a pueblos más transigentes para poder sentir la victoria con la libertad de exteriorizar sus sentimientos sin sentirse observados o en el peor de los casos represaliados por ello. Y como algunos de esos que públicamente preferían nuestra derrota tuvieron que emplearse a fondo en los sanedrines para intentar aplacar esos brotes de 'españolidad' que podía tomar en solfa su status quo. Que idiotas que somos encima se les da publicidad gratuita a sus hazañas.
 
                  Ya dije antes que poco dura la alegría en casa del pobre y en Burgos bastante menos. Días después del alborozo apareció Pepiño el artista, que ZP guarde, y nos cierra el grifo de las inversiones condenándonos a viajar en la parte trasera del furgón de cola del desarrollo. El desagravio que supone el tijeretazo hasta 2018 de la liberalización de la autopista Burgos-Miranda, el frenazo a la autovía a Aguilar y el irracional parón a dos obras en su última fase de ejecución, la variante de Aranda y el cierre de la circunvalación de Burgos, todo ello después de la torticera decisión de establecer como camino más recto de Madrid a Burgos por Valladolid o a Santander por Palencia, nos obliga a todos a exigir una actuación proporcionada a la gravedad de los hechos tanto de políticos, como de agentes sociales y empresariales. Alguien nos tendrá que explicar, pero con hechos no con monsergas ni cánticos celestiales, por qué las provincias de al lado, que ya de por si disfrutan de mejores infraestructuras, no han sufrido ningún recorte y aquellos que se están planteando es para no continuar los tramos que a ellos nos acercan. ¿Que les habremos hecho a este hombre y su jefe para que nos traten así?¿Que intereses defienden nuestros parlamentarios en Madrid?.

                   No se trata de jugar al “y tu más”. No se trata de justificar o justificarse. No se trata de hacernos creer que aún existe inversión. No se trata de considerarlo un escándalo. No se trata de ahora voy a Madrid y que bien salgo en la foto. No se trata de dar otro bandazo y fastidiar a otros aún más conformistas. Se trata de que cada uno, en el ámbito de sus posibilidades, plantee alternativas para que esas vitales infraestructuras puedan salir adelante y que se revoque tan ruin decisión. Se trata de defender a todos los burgaleses y eso no se ve. Se ve greña. Se ve mala baba. Y el poso final que nos queda es que nos han jodido y nada parece que podemos hacer.
 
                  Pero todos nos conformaríamos con que el ejemplo de la selección sirviera para convencer a los políticos de lo positivo de trabajar juntos, en lugar de criticarse y del “yo no te ajunto”. Los ciudadanos estamos hartos de tanto servilismo y de tanta desgana. Queremos, deseamos y exigimos que la clase política demuestre si realmente son capaces de defender los derechos e intereses de aquellos que les votaron o si están para servir al que les colocó en sus listas.

                  Nunca llueve a gusto de todos, pero coño, aquí la sequía ya no solo huele, canta y suena a soplagaitas.

Érase que se era un País para campar de golondro

Pienso que en muchas ocasiones aquellos a los que elegimos para que legislen en nuestro nombre parece que se les olvida repasar los principios básicos que marca nuestra Carta Magna. Porque tanto los ciudadanos como los poderes públicos estamos sujetos a lo que Ella promulga. Entonces me pregunto por que esto no se cumple. Si todos somos supuestamente iguales y a los legisladores les corresponde promover las condiciones para que la libertad y la igualdad del individuo y de los grupos en que se integra sean reales y efectivas. ¿Por que esto no es así?.

Me explico. Recientemente la antigua Ministra de Fomento, Magdalena Álvarez “Maleni”, si, aquella de perlas cultivadas tan jugosas como “algunas cuestiones, aun conociéndolas, algunas no las conozco”; ha sido recompensada por su inconmensurable labor ministerial con un carguito de esos con sueldo de asustar. 20.000 del ala al mes durante, al menos, seis años, libres de impuestos y una retención mucho menor que la que se aplica en España, es lo que se embolsará la pájara. Aparte de suplementos por residencia, familia y dietas, además de los 4.600 mensuales que se levanta por ex ministra de verbo audaz.

Resulta cuanto menos inmoral y una nueva muestra más de la degeneración de nuestra casta política que se pueda seguir cobrando el sueldo de ex ministro cuando existen cinco millones de parados en este País. Sonroja pensar que esta señora, sin oficio ni mérito destacable, es miembro de ese selecto club de afortunados trepadores que tan sólo necesitan once años cotizados para cobrar la máxima pensión: 2.466 euros al mes en 14 pagas. Resulta vergonzoso que exista tal cantidad de personajillos dedicados a campar de golondros, sin ningún reparo ni vergüenza, convirtiendo la necesaria y leal militancia en un modo de vida cuanto menos cuestionable.

Cuando a finales de 2.009, el Consejo de Ministros aprobó revalorizar las pensiones para 2010, parece que se les olvidó que sus compañeros diputados y senadores están blindados ante cualquier reforma. Obviaron que mientras un ciudadano español necesita cotizar un mínimo de 15 años para obtener la pensión más baja, o 35 para poder obtener, según su renta, la pensión máxima, con la actual norma en vigor, los ex diputados cobrarán la pensión máxima con solo 11, entre comillas. ¿No dice también la Constitución que se garantizarán pensiones adecuadas y periódicamente actualizadas?. ¿Pero para todos o solo para algunos?. Digo esto porque el Real Decreto para las pensiones, no solo deja fuera a esta casta, sino que permite que el Congreso blinde a los diputados para que alcancen o rocen la pensión máxima una vez jubilados, por si acaso alguno no llega a esos 11 años. Así, si un diputado acumula de siete a nueve años de actividad, la Cámara Alta le ayudará con una cantidad que suponga el 80% de la diferencia que le falta para alcanzar la pensión máxima; si ejerce de nueve a once años, el 90%; y si supera los once años de mandato, el 100%. Resumiendo, 7 años y a vivir. Lo justifican diciendo que según parece muchos diputados de a pie tienen dificultad para reincorporarse al mercado laboral después de años dedicados a la política nacional, llevándose por aposentar el trasero un mínimo de 2.918,64 euros brutos al mes, mas un extra mensual para gastos de alojamiento y manutención de entre 812,68 y 1.702,59 euros, según vivan en Madrid o fuera de la capital. No creo que no encontremos a ninguno de estos en las colas del INEM.

Pues bien, si esto los bajamos al terreno de los golondros, de esos que desean o antojan lo que les corresponde. Aquellos que viven con los pies en el suelo. Que llegan a final de mes como pueden, nos encontramos con casos de preocupar. Una Magdalena Álvarez cualquiera. Esa Maleni que podemos encontrar en cualquier hogar, que no ha podido medrar y que seguro tiene más capacidad que la enchufada del sueldazo. Esa mujer que ya no a los 65, sino a los 67 años y no se puede jubilar, no tiene esos malditos 15 años. Y no los tiene porque ha tenido que criar y educar a 6 hijos y eso no cotiza como debiera. Porque un ama de casa parece que no puede jubilarse dignamente. Porque esa labor silenciosa de años y años no tiene la recompensa que algunos privilegiados se ganan solo por calentar la poltrona de manera profesional.

En estos duros momentos, repito una vez más, es necesario legislaren necesario menos ministerios de propaganda y panfletos y mas aprobar leyes que garanticen y aseguren lo que marca la Constitución y preocuparse menos del puesto que ocuparan en la lista que les garantiza cuatro años más de privilegios y les acerca a ese retiro dorado.