miércoles, 1 de abril de 2009

¿donde están esos muchachos, que no les barrunto?

Todavía recuerdo de mi tía María, mujer recia y entrañable como todas aquellas que se curtieron en los duros años de la posguerra, su peculiar sentido para prever o presentir por nuestro silencio que mi primo y yo se la estábamos armando. El simple indicio de no oírnos le hacia soltar una de sus expresiones más características y a la vez más preocupante para nosotros: “¿donde están esos muchachos, que no les barrunto?”. Era escucharle decir esas palabras para dejar la trastada a medio realizar, ya que si no corrías el riesgo de que la suela de su zapatilla adornara tu espalda o culo.



La historia anterior viene a cuento pues llevo ya tiempo recibiendo mucha información sobre supuestas nuevas carreteras, y cada día me parece que aquellos que nos representan y las proyectan más que escucharnos, nos oyen. La lectura de todo ello me hace barruntar el poco aprecio que hacen de lo que escuchan, dicho de otro modo: no nos hacen ni caso; que suerte tienen ya que mi tía no puede darles un poco de su medicina alpargateril para que espabilen.


Primero nos llega el bombazo de la autovía Dos Mares (me niego a pagar, bastante aportamos ya desde Las Merindades), donde dicen que se gastarán 639,11 M/€ de aquí al 2014, año que prevén entre en funcionamiento. Pero también nos dicen que con esto de la crisis para su construcción el Ministerio de Fomento tiene un plan, abordar este proyecto a través del denominado 'modelo alemán', sistema por el que las constructoras pagan la obra y no reciben ni un duro de la misma hasta que no esté acabada. Pero, ¿quien les dará la pasta a las empresas?; los bancos dicen que no tienen liquidez, y si no basta con recordar lo que le ha pasado a la Caja de Castilla la Mancha, que se ha quedado sin dinero por lo que dejo a las constructoras.


Pero aún sin recuperarnos de cifras tan largas, aparece el Gobierno de Jose Luís (como gustan llamarle sus correligionarios), y anuncia que enviará un montón de pasta a los ayuntamientos para adecentar y dar lustre a los espacios públicos de nuestros pueblos y así no parezca que existe tanto paro. Y como no podía ser menos en un País con 17 países, llega Juan Vicente (así llaman al de aquí los suyos), y venga, otro chorro de millones. Todo ello hace que uno se pregunte: ¿de donde saldrá tanto con la que está cayendo, o es que el saco de los que reparten no tiene fondo?


Ahora bien, lo que nos depara el reparto de Valladolid, no es para tirar cohetes ni muchos menos, es para volver a decir que oyen pero no nos escuchan. Desde Las Merindades se vienen reclamando mejoras de infraestructuras en sentido norte-sur, que fijen población y que nos acerquen de manera acorde a estos tiempos con Burgos y Bilbao. Pues nada, lo hacen al revés, de este a oeste, eso si, se lo toman con más calma, hasta el 2020, tiempo suficiente para que nadie se acuerde de que era lo que se comprometieron a realizar. El plan de carreteras 2008-2020 prevé 118 variantes de población, de las cuales 12 serán en Burgos, 10 para el sur de la provincia, una en Poza y la única en la comarca para Espinosa. Pero lo más sangrante de este plan es que de los 475,8 nuevos km. de autovías que dicen que construirán, solo 7,7 km. se harán en toda la provincia de Burgos (el 0.16%), y en concreto de Villarcayo a Medina. En ese mismo plan aparecen otros 2 M/€ en el mismo tramo para reforzarlo, cosa extraña me parece, que quieren hacer una autovía y además gastarse dinero en mejorar la carretera existente, no me cuadra, y es seguro que alguna de estas dos cosas o las dos, no se hace.


¿Ustedes realmente creen necesario en este momento hacer esta autovía?, ¿servirá para fijar población?, ¿servirá para cohesionar mejor a Las Merindades?, ¿servirá para que se produzca un desarrollo social y económico uniforme en toda la comarca?. Para todas esas preguntas pienso que no. Este tipo de propuestas quedan muy bien de cara a la galería, y creo además que lo siguiente que se les ocurrirá será poner un par de radares para acabarlo de rematar, total otros dos más que importan, como ya tenemos más radares en el tramo de Bocos al Berrón que en la autovía de Burgos a Valladolid, pues hagamos colección.

Creo francamente que esos 27 millones de euros que costaría hacer esa utopía, se los podrían gastar en hacer de una vez por todas, una desde el Crucero al Berrón, circunvalando adecuadamente los pueblos y haciendo esta vía más segura y eficaz tanto en su aspecto económico como social. Aparte de esto se hace más que necesario invertir esos dos millones de supuesto refuerzo y un poco más, para acabar la variante de Villarcayo y así poder evitar, como ya viene siendo habitual, los atascos de la semana santa.

Por eso les pido a sus Señorías de Fomento en Madrid o en Valladolid, que se dejen de llenar papeles de ringorrangos, que no adornen superflua y extravagantemente páginas de periódicos y que nos escuchen, pues para oír como quien oye llover, no se les paga el salario que perciben.